Ancient egyptians postulated seven souls

Este año he comprobado que la comida casera, aunque sea calórica, perjudica menos comerla con tus amigos y familia y en compañía, en general, de gente que aprecias, perjudica menos.

Qué diferencia hay entre un mojo picón casero (hoy le eché a un pollo plancha), un alioli casero y una vinagreta casera, no tanto en calorías pero sí en aditivos.

Cuando tengo tiempo también me gusta hornear una cinta de lomo con sus verduras o un pollo asado relleno, qué diferencia, tío, yo creo que he bajado de peso y me veo mejor desde que sólo salgo a comer fuera contadas ocasiones, y el domingo comer libre sin contar calorías.

Pero a ver, tienes que entender que en mi caso la motivación era justamente la contraria. Yo hacía lo que hacía porque pasada la frontera de los 112 kg daba igual cómo lo hiciera, me era dificilísimo mantener no ya la subida constante sino el peso estable, se desplomaba. De ahí inventos como el plato contundente diario, usar galletas maría en los batidos o fumar maría en los post-entrenos más cargados. Y aún así no conseguía empujarlo para arriba.
 
Nunca había oído esto. Había visto alguna vez a Arnold y a alguna vieja gloria, fumarse un puro, más para uso recreativo y sacarse la foto que otra cosa, pero un porro que pueda incidir en la dieta se me escapa. ¿Puedes ampliar el dato?

Porros enteros nunca, pero 2-3 caladas de variedades concretas dan mucha hambre y permiten comer más. Es lo único con lo que noto un aumento real del apetito, aparte de una hipoglucemia causada por insulina (una estupidez provocarla) o el dynamogen (que me deja vegetal perdido).
 
Pero a ver, tienes que entender que en mi caso la motivación era justamente la contraria. Yo hacía lo que hacía porque pasada la frontera de los 112 kg daba igual cómo lo hiciera, me era dificilísimo mantener no ya la subida constante sino el peso estable, se desplomaba. De ahí inventos como el plato contundente diario, usar galletas maría en los batidos o fumar maría en los post-entrenos más cargados. Y aún así no conseguía empujarlo para arriba.

De hecho digo más, para mí los días libres acabaron siendo los domingos, enteros, y esos días lo que hacía era comer menos.

A nivel calórico me quedaba igual o ligeramente por debajo, pero cambiaba todas las comidas por opciones más grasas y con menos carbohidratos, mucho más densamente calóricas. Así el volumen total de comida era menos y daba un descanso al sistema digestivo, así como al metabolismo de la glucosa para aumentar la sensibilidad a la insulina.
 
Editado cobardemente:
Precisamente lo preguntaba por lo de ser un pueblo pequeño, aunque con dos gimnasios funcionando no creo que sea tan pequeño. Debes de ser algo nuevo y que no creo que hayan visto nunca en el pueblo, vamos que tiene que ir gente a verte a tope de congestión muscular y hacerte fotos sí o sí.
En mi pueblo hay ahora mismo cuatro gimnasios funcionando. Hay noches que hay más gimnasios abiertos que bares.
 
Editado cobardemente:
En mi pueblo hay ahora mismo cuatro gimnasios funcionando. Hay noches que hay más gimnasios abiertos que bares.

En el mío igual, y sólo hay un gimnasio municipal :face:

Edito. Miento, me olvidaba del gym (donde voy a ver pollas) del que detuvieron por pornografía al pillarle una revista Dojo en el coche y él estar cambiándose de ropa dentro del coche cerca de un colegio hace unos años.
 
Editado cobardemente:
Pero a ver, tienes que entender que en mi caso la motivación era justamente la contraria. Yo hacía lo que hacía porque pasada la frontera de los 112 kg daba igual cómo lo hiciera, me era dificilísimo mantener no ya la subida constante sino el peso estable, se desplomaba. De ahí inventos como el plato contundente diario, usar galletas maría en los batidos o fumar maría en los post-entrenos más cargados. Y aún así no conseguía empujarlo para arriba.

Joder, el comer sin tener ganas eso le pasa a mi madre, por ejemplo, y es jodido eso de intentar estimular la grelina para que entre el alimento.
 
A nivel calórico me quedaba igual o ligeramente por debajo, pero cambiaba todas las comidas por opciones más grasas y con menos carbohidratos, mucho más densamente calóricas. Así el volumen total de comida era menos y daba un descanso al sistema digestivo, así como al metabolismo de la glucosa para aumentar la sensibilidad a la insulina.
Y le ves alguna utilidad a hacer este protocolo a diario, frente al más tradicional de comer los tres macronutrientes juntos. Me explico, sería comer grasa y proteína durante todo el día, hasta después de entrenar, y así mantener la sensibilidad a la insulina baja y justamente después de entrenar, comer los carbohidratos que toquen, (nada de grasa), y así aprovechar la capacidad anabólica endógena de la insulina. O sea, a paridad de cantidades, jugar con el momento de la ingesta buscando ese posible potencial de la insulina a nuestro favor.
 
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