Camila 641778898

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V3kt0r

Novato de mierda
Registro
15 Nov 2025
Mensajes
35
Reacciones
114
CHICA
Nombre "artístico"
: Camila
Nacionalidad: Colombiana
Edad aproximada: 42
Fotos falsas o retocadas?: Es ella tal cual
Descripción de Cara: Resultona y agradable
Descripción de Cuerpo: para la edad que tiene... perfecto
Descripción de Carácter: Muy abierta y amable
Fumadora: No note nada

CONTACTO
Teléfono
:
Web/Anuncio: Tel: 641778898 Camila - Hotvalencia
Dirección:

LUGAR DE ENCUENTRO
Aire Acondicionado/Calefacción
: Tenia un ventilador encendido, no hizo falta nada mas
Discreción del lugar: Cuando yo fui bien
Valoración de las instalaciones: Muy aceptable

SERVICIO
Fecha aproximada de la experiencia
: Un par de semanas
Tarifa contratada: 120
Duración real del servicio: 1 hora
Besos: Si
Mamada(con/sin protección): Sin
Cunnilingus: Lo que viniera
Griego: No pregunte
Valoración de la experiencia(0 a 10): 9,5
¿Repetirías?: SI

Relato del encuentro:

Hacia tiempo que me atraia esta mujer pero la ausencia de comentarios sobre ella y que tenia muy pocas votaciones me frenaba, pero cada vez que entraba a Hot y la veia me apetecia mas verla. Finalmente me dicidi y, la verdad, fue un acierto

Cuando contacte por wassap con ella le pregunte si los besos eran picos o con lengua y muy educadamente me dijon que segun la higiene de cada uno, lo que cual me parecio normal y logico

Camila me recibe con un bodi corto con las piernas y brazos al descubierto y desde el minuto uno te hace sentir bien, como si te conociera de toda la vida, pasamos a la habitacion, le pago, me pregunta si quiero ducha y le digo que vengo limpio, me desvisto y empezamos la fiesta

Me coloca enfrente de un espejo de cuerpo entero que tiene en una esquina de la cama y empieza un baile de espaldas rozandome el soldadito con su culo, circulos, movimientos de lado, adelante, atras, de ahi se sube de pie en la cama y me acerca las tetas a la cara, despues se arrodilla encima de la cama y yo de pie empieza a comerme los huevos, succionando a tope, si es una gelatina se los come los dos a la vez

Nos acostamos en la cama y ella se pone en modo automatico, tomando las riendas de la situacion, le digo de hacer un 69 y se me arrodilla en la cara de frente a mi y le empiezo a comer el pozo, ahi estamos un buen rato hasta que la oigo gemir y lanzar palabras de que se corria hasta que llego al orgasmo, alucinante como se contorsionaba de placer en mi boca

De ahi pasamos a follar, ella siempre encima cambiando de postura, termina poniendose de espaldas a mi y cogiendole los brazos no pude aguantar mas

El segundo asalto parecido al primero pero esta vez se pone de varias maneras que no lo habia hecho nunca, cosa que me gusto, encima mio pero de espaldas (osea mirando los dos hacia el techo, me abre las piernas y ella las junta, apoya las manos una a cada lado de mi y empieza a cabalgar, yo tenia su espalda a pocos centimetros de mi cuerpo y desde ahi piernas, pechos, hasta donde llegaban mis brazos, luego cambia de postura de nuevo y se pone de cuclillas mirandome y bombeando sin llegar a golpear su cuerpo con el mio, luego se arrodilla y estamos ahi un rato hasta que se vuelve a correr

A mi la segunda vez me cuesta mucho llegar, pero aunque el tiempo estaba casi terminado ella haciendo todo lo posible por que me corriera, finalmente no me corri, imposible, pero aun asi, su naturalidad, su implicacion, su simpatia... repetire
 
Editado cobardemente:
Pues solo veo 5 votos y ningun comentario
Estas seguro de que es esa?

ah no, edito, que no los tenia ... en fin, cuantas más habrán así que pasan sin pena ni gloria por culpa de los gorrones egoistas ...
gracias por compartir
 
Editado cobardemente:
Buenas:

Antes de nada, quisiera darle las gracias a @V3kt0r por compartir su experiencia, ya que a mí me pasaba como a él inicialmente, que el anuncio me atraía, pero había algo que no me cuadraba y que me tiraba un poco para atrás, por lo que la buena de Camila bajaba posiciones en la lista de prioridades. Su relato me animó para quedar con ella, por lo que quedo eternamente agradecido.

La verdad es que dudaba si relatar mis experiencias con ella o no, ya que por su buen hacer y sus encantos seguro que no le faltan clientes, pero vamos al lío. A finales de agosto se acababan mis vacaciones y quería resarcirme del ostión que me pegué con María, así que busqué una apuesta segura. Como mi primera experiencia con esta dama había sido sublime, me pareció que no me equivocaría si volvía a quedar con ella. Y, efectivamente, no me equivoqué. Advierto que no usaré plantilla porque no quiero redundar en lo que el conforero ya ha dicho y voy a hacer un refrito de mis dos experiencias.

En primer lugar, debo decir que una de las cosas que más me tiraba para atrás era que no me cuadraba para nada la edad que indicaba con las fotos y, como todos sabemos lo mucho que se abusa de los retoques y la dichosa IA, temía encontrarme algo que no tuviera nada que ver. Pues bien, lo que sucede es que la amiga, aparte de cuidarse mucho (y haberse hecho algún que otro retoque, por lo menos en las tetas), tiene una genética privilegiada. Si me hubiera dicho que tiene treinta y pocos, me lo hubiera podido creer perfectamente sin dudar demasiado. Pero vamos, para ser sinceros, mientras me parezca guapa y atractiva, la edad me la suda un poco bastante. Ya quisiera más de una jovenzuela estar la mitad de bien que Camila.

Recuerdo que, la primera vez que la vi nada más entrar, me recibió con una sonrisa de oreja a oreja, un vestidito corto escotado y esas gafas que le dan un rollito tan atractivo (al menos, para mi gusto), y pensé: «Esto promete». Si algo bueno tiene para nosotros que se anuncien con la cara tapada es que, cuando uno llega y la chica le parece tan guapa como esta muchacha, la cita empieza con una grata sorpresa. Mientras me llevaba de la mano hasta la habitación y pude admirar el hipnótico contoneo de ese culazo, volví a decirme para mis adentros: «Esto promete». Con respecto a las instalaciones, ya dije que no soy hombre de grandes lujos, pero me parecieron estupendas: la habitación es enorme, está todo limpio y aseado, y hay cuarto de baño integrado en el dormitorio. Por pedir, se puede pedir de todo, pero para mí, no hace falta nada más.

Tras una breve charreta, le pedí ir al baño a darme una lavadita. Como de costumbre, venía ya lavado de casa, pero tanto en la primera cita (finales de mayo) como en la segunda hacía calor y, aunque vaya duchado, siempre ofrezco la opción de lavarme si ellas se quedan más tranquilas (volveré sobre esto en otro momento), por lo que para el baño que me fui mientras ella me esperaba preparándolo todo. Al volver al cuarto, la vi bailando sensualmente frente al espejo al ritmo de la música que había puesto y, una vez más, pensé: «Definitivamente, esto promete mucho». Se ve que lo del bailecito sexi frente al espejo de espaldas a uno es algo habitual. Igual hay quien lo ve como algo excesivamente guionizado, pero a mí me parece una forma estupenda de romper el hielo y con solo un par de refregones ya tenía el miembro más tieso que la nariz de Khn de Poitrine. Y, de todos modos, qué narices, si está guionizado, tremendo peliculón.

Al cabo de un rato poniéndonos a tono, me indica que me siente en la esquina de la cama frente al espejo y comienza a succionarme el miembro. Verla así en acción mirándome a los ojos con lascivia y poder contemplar en el reflejo del espejo ese magnífico culazo tras el cual asoma tímidamente su precioso y delicioso coño es una auténtica gozada.

En las dos ocasiones que he yacido con ella, aparte de ser un encanto de mujer con una implicación de 10, me ha demostrado que le encanta el sexo y eso se nota, ya que busca que uno esté a gusto y dar placer, pero no hace ningún asco a recibirlo. Cuando le propuse hacer un 69, accedió encantada y, de hecho, me dijo que no lo suele proponer de primeras porque sabe que hay hombres a los que les da reparo el cuni, pero que a ella le gusta mucho. Es más, no le he preguntado nunca por eso que muchos de ustedes vienen a llamar «koñoculo» porque yo en esa práctica tengo una experiencia casi nula y reconozco que me sigue dando un poco de reparo, pero algo me dice que aceptaría gustosa. Si alguien quiere hacerlo con ella, que le pregunte. Por otra parte, es muy de hacer comentarios lascivos, lo cual suele cortarme un poco el rollo (el hablar en general durante el sexo, ya que suelo ser de pocas palabras una vez metido en la fanea), pero reconozco que esa forma tan sensual de llamarte «hijueputa», «malparido» y otras lindezas que algunas colombianas gustan de decir cuando están cachondas me excita bastante. Menos mal que estuve saliendo hace años con una colombianita y ya voy curado de espanto con esas cosas, jajajaja.

Dado que en esta ocasión contraté una hora, después de un primer asalto en el que ambos (sobre todo un servidor) acabamos sudados a pesar del aire acondicionado, nos dimos una duchita juntos charrando de temas varios y después nos acostamos juntos en el lecho para reponer fuerzas. Como ya he dicho, es una mujer muy agradable con la que se puede hablar de mil cosas, y me parece que tiene la cabeza bastante bien amueblada y una actitud superabierta que le hace a uno sentirse como si estuviera con una follamiga más que con una meretriz. Además, como ya hemos llegado a intimar un poco y hay cierto grado de confianza, la charreta agradable se llegó a alargar un poquito. No obstante, lejos de ser la típica que da palique para dejar pasar el tiempo, tanto en la charreta inicial como en la poscoital, fue ella la que cortó para que pasáramos a la acción.

Pasando a hablar del segundo asalto, físicamente suelo ser capaz de responder y pasármelo bien. Lo que me pasa casi siempre es que, sobre todo si el primero ha sido especialmente placentero, me «vacío». Es decir, que aunque me cuesta más, puedo llegar al orgasmo, pero de ahí no sale apenas nada. En este caso, el amigo se puso firme, pero yo ya sabía que sería un goce sin traca final (ya me gustaría a mí tener el vigor sexual de @Pollete y sus dos disparos). Pero vamos, tampoco pasa nada: con «civiles» he tenido relaciones sexuales en las que no me he corrido y con cuyo recuerdo todavía me masturbo a día de hoy de lo bien que me lo pasé. Con una lumi, me parece un poco absurdo no correrse al menos una vez durante la cita si se está a gusto, pero vamos, que tampoco tengo sacralizada la eyaculación. Le comenté que no sabía si estaría para muchos trotes y me propuso hacer un 69. Como me imaginaba, no llegué a correrme, pero fue toda una gozada comerle su jugoso higo mientras acariciaba ese culazo y ella se amorraba a mi miembro haciendo todo lo posible para hacerme llegar. Por la forma de retorcerse con espasmos de placer y lo ultrasensible al tacto que estaba después, me da que en el segundo asalto gozó más ella que yo.

En fin, un poco de charreta final, nos aseamos un poco ambos, le pago lo debido y me marcho unos minutos antes de la hora, ya que yo ya estaba más que servido y quise dejarle unos instantes de descanso porque había a otro cliente esperando. Se conoce que el fulano llevaba desde poco antes de que entrara yo en el piso diciéndole que estaba por la zona y que si podían quedar. De hecho, Camila me contó que, mientras me lavaba, el muy imbécil le decía que estaba en la puerta, que si podía subir, y la pobre no sabía ya cómo decirle por activa y por pasiva que estaba ocupada. Cuando salí a la calle, ahí estaba el mongolo plantado delante del portal y mirando el móvil.




Resumen para vagos: Camila es un encanto de mujer, guapa, atractiva, extrovertida, implicada y disfrutona. Las dos veces que he estado con ella he salido más contento que unas castañuelas. Sé que para los conforeros asiduos y participativos no hará falta que diga esto, pero por si hubiera algún subnormal leyéndome: trátenla bien porque la chica lo merece y, si son limpios, respetuosos y educados, seguro que sabrá compensárselo con creces.



Disculpen si me he excedido con el relato, a veces me cuesta bastante sintetizar...
 
Editado cobardemente:
Ese mongol plantado en un portal mirando el móvil... A todos nos toca serlo cualquier día .

Más veces de las que nos pensamos.

Bueno, en verano no, se está mejor en el coche con el aire acondicionado esperando la llamada del amor .
 
Buenas:

Antes de nada, quisiera darle las gracias a @V3kt0r por compartir su experiencia, ya que a mí me pasaba como a él inicialmente, que el anuncio me atraía, pero había algo que no me cuadraba y que me tiraba un poco para atrás, por lo que la buena de Camila bajaba posiciones en la lista de prioridades. Su relato me animó para quedar con ella, por lo que quedo eternamente agradecido.

La verdad es que dudaba si relatar mis experiencias con ella o no, ya que por su buen hacer y sus encantos seguro que no le faltan clientes, pero vamos al lío. A finales de agosto se acababan mis vacaciones y quería resarcirme del ostión que me pegué con María, así que busqué una apuesta segura. Como mi primera experiencia con esta dama había sido sublime, me pareció que no me equivocaría si volvía a quedar con ella. Y, efectivamente, no me equivoqué. Advierto que no usaré plantilla porque no quiero redundar en lo que el conforero ya ha dicho y voy a hacer un refrito de mis dos experiencias.

En primer lugar, debo decir que una de las cosas que más me tiraba para atrás era que no me cuadraba para nada la edad que indicaba con las fotos y, como todos sabemos lo mucho que se abusa de los retoques y la dichosa IA, temía encontrarme algo que no tuviera nada que ver. Pues bien, lo que sucede es que la amiga, aparte de cuidarse mucho (y haberse hecho algún que otro retoque, por lo menos en las tetas), tiene una genética privilegiada. Si me hubiera dicho que tiene treinta y pocos, me lo hubiera podido creer perfectamente sin dudar demasiado. Pero vamos, para ser sinceros, mientras me parezca guapa y atractiva, la edad me la suda un poco bastante. Ya quisiera más de una jovenzuela estar la mitad de bien que Camila.

Recuerdo que, la primera vez que la vi nada más entrar, me recibió con una sonrisa de oreja a oreja, un vestidito corto escotado y esas gafas que le dan un rollito tan atractivo (al menos, para mi gusto), y pensé: «Esto promete». Si algo bueno tiene para nosotros que se anuncien con la cara tapada es que, cuando uno llega y la chica le parece tan guapa como esta muchacha, la cita empieza con una grata sorpresa. Mientras me llevaba de la mano hasta la habitación y pude admirar el hipnótico contoneo de ese culazo, volví a decirme para mis adentros: «Esto promete». Con respecto a las instalaciones, ya dije que no soy hombre de grandes lujos, pero me parecieron estupendas: la habitación es enorme, está todo limpio y aseado, y hay cuarto de baño integrado en el dormitorio. Por pedir, se puede pedir de todo, pero para mí, no hace falta nada más.

Tras una breve charreta, le pedí ir al baño a darme una lavadita. Como de costumbre, venía ya lavado de casa, pero tanto en la primera cita (finales de mayo) como en la segunda hacía calor y, aunque vaya duchado, siempre ofrezco la opción de lavarme si ellas se quedan más tranquilas (volveré sobre esto en otro momento), por lo que para el baño que me fui mientras ella me esperaba preparándolo todo. Al volver al cuarto, la vi bailando sensualmente frente al espejo al ritmo de la música que había puesto y, una vez más, pensé: «Definitivamente, esto promete mucho». Se ve que lo del bailecito sexi frente al espejo de espaldas a uno es algo habitual. Igual hay quien lo ve como algo excesivamente guionizado, pero a mí me parece una forma estupenda de romper el hielo y con solo un par de refregones ya tenía el miembro más tieso que la nariz de Khn de Poitrine. Y, de todos modos, qué narices, si está guionizado, tremendo peliculón.

Al cabo de un rato poniéndonos a tono, me indica que me siente en la esquina de la cama frente al espejo y comienza a succionarme el miembro. Verla así en acción mirándome a los ojos con lascivia y poder contemplar en el reflejo del espejo ese magnífico culazo tras el cual asoma tímidamente su precioso y delicioso coño es una auténtica gozada.

En las dos ocasiones que he yacido con ella, aparte de ser un encanto de mujer con una implicación de 10, me ha demostrado que le encanta el sexo y eso se nota, ya que busca que uno esté a gusto y dar placer, pero no hace ningún asco a recibirlo. Cuando le propuse hacer un 69, accedió encantada y, de hecho, me dijo que no lo suele proponer de primeras porque sabe que hay hombres a los que les da reparo el cuni, pero que a ella le gusta mucho. Es más, no le he preguntado nunca por eso que muchos de ustedes vienen a llamar «koñoculo» porque yo en esa práctica tengo una experiencia casi nula y reconozco que me sigue dando un poco de reparo, pero algo me dice que aceptaría gustosa. Si alguien quiere hacerlo con ella, que le pregunte. Por otra parte, es muy de hacer comentarios lascivos, lo cual suele cortarme un poco el rollo (el hablar en general durante el sexo, ya que suelo ser de pocas palabras una vez metido en la fanea), pero reconozco que esa forma tan sensual de llamarte «hijueputa», «malparido» y otras lindezas que algunas colombianas gustan de decir cuando están cachondas me excita bastante. Menos mal que estuve saliendo hace años con una colombianita y ya voy curado de espanto con esas cosas, jajajaja.

Dado que en esta ocasión contraté una hora, después de un primer asalto en el que ambos (sobre todo un servidor) acabamos sudados a pesar del aire acondicionado, nos dimos una duchita juntos charrando de temas varios y después nos acostamos juntos en el lecho para reponer fuerzas. Como ya he dicho, es una mujer muy agradable con la que se puede hablar de mil cosas, y me parece que tiene la cabeza bastante bien amueblada y una actitud superabierta que le hace a uno sentirse como si estuviera con una follamiga más que con una meretriz. Además, como ya hemos llegado a intimar un poco y hay cierto grado de confianza, la charreta agradable se llegó a alargar un poquito. No obstante, lejos de ser la típica que da palique para dejar pasar el tiempo, tanto en la charreta inicial como en la poscoital, fue ella la que cortó para que pasáramos a la acción.

Pasando a hablar del segundo asalto, físicamente suelo ser capaz de responder y pasármelo bien. Lo que me pasa casi siempre es que, sobre todo si el primero ha sido especialmente placentero, me «vacío». Es decir, que aunque me cuesta más, puedo llegar al orgasmo, pero de ahí no sale apenas nada. En este caso, el amigo se puso firme, pero yo ya sabía que sería un goce sin traca final (ya me gustaría a mí tener el vigor sexual de @Pollete y sus dos disparos). Pero vamos, tampoco pasa nada: con «civiles» he tenido relaciones sexuales en las que no me he corrido y con cuyo recuerdo todavía me masturbo a día de hoy de lo bien que me lo pasé. Con una lumi, me parece un poco absurdo no correrse al menos una vez durante la cita si se está a gusto, pero vamos, que tampoco tengo sacralizada la eyaculación. Le comenté que no sabía si estaría para muchos trotes y me propuso hacer un 69. Como me imaginaba, no llegué a correrme, pero fue toda una gozada comerle su jugoso higo mientras acariciaba ese culazo y ella se amorraba a mi miembro haciendo todo lo posible para hacerme llegar. Por la forma de retorcerse con espasmos de placer y lo ultrasensible al tacto que estaba después, me da que en el segundo asalto gozó más ella que yo.

En fin, un poco de charreta final, nos aseamos un poco ambos, le pago lo debido y me marcho unos minutos antes de la hora, ya que yo ya estaba más que servido y quise dejarle unos instantes de descanso porque había a otro cliente esperando. Se conoce que el fulano llevaba desde poco antes de que entrara yo en el piso diciéndole que estaba por la zona y que si podían quedar. De hecho, Camila me contó que, mientras me lavaba, el muy imbécil le decía que estaba en la puerta, que si podía subir, y la pobre no sabía ya cómo decirle por activa y por pasiva que estaba ocupada. Cuando salí a la calle, ahí estaba el mongolo plantado delante del portal y mirando el móvil.




Resumen para vagos: Camila es un encanto de mujer, guapa, atractiva, extrovertida, implicada y disfrutona. Las dos veces que he estado con ella he salido más contento que unas castañuelas. Sé que para los conforeros asiduos y participativos no hará falta que diga esto, pero por si hubiera algún subnormal leyéndome: trátenla bien porque la chica lo merece y, si son limpios, respetuosos y educados, seguro que sabrá compensárselo con creces.



Disculpen si me he excedido con el relato, a veces me cuesta bastante sintetizar...
Buen hallazgo has encontrado, se nota que disfrutas con Camila! 👏👏

En cuanto a lo del "mongolo", la verdad es que a mí por privacidad mía y de la chica, no me gusta esperar con el móvil en el portal. Para eso me quedo en el coche o en algún parque o calle cercana...😅
 
A ver, yo creo que casi todos en mayor o menor medida nos habremos quedado plantados como pasmarotes en el portal en algún momento. Para evitar eso, yo lo que suelo hacer desde antes incluso de mi parón de dos años es organizarme para intentar llegar con un poquito de antelación (no más de 5-10 min), mandarle un mensaje a la amiga diciendo educadamente que he llegado un pelín antes de lo previsto y que me avise cuando esté lista para acudir al portal. Entretanto, lo que ha dicho @Pollete, esperar en el coche o, en su defecto, darme una vuelta, sentarme en algún banco que no pare muy lejos..., esas cosas.

Igual me he excedido un poco con los insultos hacia ese individuo, pero es que, pese a haberle dicho la chica que estaba ocupada con un cliente y que hasta pasada una hora no terminaría, yo bajé un poquito antes (apenas unos minutos antes de que pasara la hora), y ahí estaba el susodicho plantado mirando el móvil con lo que a mí me pareció obsesión enfermiza. No me extrañaría que se hubiera quedado la hora de reloj ahí esperando 😆. Al fin y al cabo, Camila apenas miró el móvil desde que salí del baño, si acaso para mirar la hora o consultar algo rápidamente, y me acompañó a la puerta. Dudo mucho que en el minuto y pico que tardaría en bajar se abalanzara a por el móvil para avisar al siguiente y que el otro acudiera raudo y veloz antes de que yo saliera por el portal, xD.
 
@Fulán Mengánez , se agradece este tipo de relatos largos, ya que es una prosa ligera y entendible. Para mi gusto no se hacen excesivos, ni aburridos...lo digo tras haberme leído verdaderos tochos como 'Guerra y Paz', o 'Los Miserables'. Enhorabuena. Tiene Ud mi Like.
 
Buenas:

Antes de nada, quisiera darle las gracias a @V3kt0r por compartir su experiencia, ya que a mí me pasaba como a él inicialmente, que el anuncio me atraía, pero había algo que no me cuadraba y que me tiraba un poco para atrás, por lo que la buena de Camila bajaba posiciones en la lista de prioridades. Su relato me animó para quedar con ella, por lo que quedo eternamente agradecido.

La verdad es que dudaba si relatar mis experiencias con ella o no, ya que por su buen hacer y sus encantos seguro que no le faltan clientes, pero vamos al lío. A finales de agosto se acababan mis vacaciones y quería resarcirme del ostión que me pegué con María, así que busqué una apuesta segura. Como mi primera experiencia con esta dama había sido sublime, me pareció que no me equivocaría si volvía a quedar con ella. Y, efectivamente, no me equivoqué. Advierto que no usaré plantilla porque no quiero redundar en lo que el conforero ya ha dicho y voy a hacer un refrito de mis dos experiencias.

En primer lugar, debo decir que una de las cosas que más me tiraba para atrás era que no me cuadraba para nada la edad que indicaba con las fotos y, como todos sabemos lo mucho que se abusa de los retoques y la dichosa IA, temía encontrarme algo que no tuviera nada que ver. Pues bien, lo que sucede es que la amiga, aparte de cuidarse mucho (y haberse hecho algún que otro retoque, por lo menos en las tetas), tiene una genética privilegiada. Si me hubiera dicho que tiene treinta y pocos, me lo hubiera podido creer perfectamente sin dudar demasiado. Pero vamos, para ser sinceros, mientras me parezca guapa y atractiva, la edad me la suda un poco bastante. Ya quisiera más de una jovenzuela estar la mitad de bien que Camila.

Recuerdo que, la primera vez que la vi nada más entrar, me recibió con una sonrisa de oreja a oreja, un vestidito corto escotado y esas gafas que le dan un rollito tan atractivo (al menos, para mi gusto), y pensé: «Esto promete». Si algo bueno tiene para nosotros que se anuncien con la cara tapada es que, cuando uno llega y la chica le parece tan guapa como esta muchacha, la cita empieza con una grata sorpresa. Mientras me llevaba de la mano hasta la habitación y pude admirar el hipnótico contoneo de ese culazo, volví a decirme para mis adentros: «Esto promete». Con respecto a las instalaciones, ya dije que no soy hombre de grandes lujos, pero me parecieron estupendas: la habitación es enorme, está todo limpio y aseado, y hay cuarto de baño integrado en el dormitorio. Por pedir, se puede pedir de todo, pero para mí, no hace falta nada más.

Tras una breve charreta, le pedí ir al baño a darme una lavadita. Como de costumbre, venía ya lavado de casa, pero tanto en la primera cita (finales de mayo) como en la segunda hacía calor y, aunque vaya duchado, siempre ofrezco la opción de lavarme si ellas se quedan más tranquilas (volveré sobre esto en otro momento), por lo que para el baño que me fui mientras ella me esperaba preparándolo todo. Al volver al cuarto, la vi bailando sensualmente frente al espejo al ritmo de la música que había puesto y, una vez más, pensé: «Definitivamente, esto promete mucho». Se ve que lo del bailecito sexi frente al espejo de espaldas a uno es algo habitual. Igual hay quien lo ve como algo excesivamente guionizado, pero a mí me parece una forma estupenda de romper el hielo y con solo un par de refregones ya tenía el miembro más tieso que la nariz de Khn de Poitrine. Y, de todos modos, qué narices, si está guionizado, tremendo peliculón.

Al cabo de un rato poniéndonos a tono, me indica que me siente en la esquina de la cama frente al espejo y comienza a succionarme el miembro. Verla así en acción mirándome a los ojos con lascivia y poder contemplar en el reflejo del espejo ese magnífico culazo tras el cual asoma tímidamente su precioso y delicioso coño es una auténtica gozada.

En las dos ocasiones que he yacido con ella, aparte de ser un encanto de mujer con una implicación de 10, me ha demostrado que le encanta el sexo y eso se nota, ya que busca que uno esté a gusto y dar placer, pero no hace ningún asco a recibirlo. Cuando le propuse hacer un 69, accedió encantada y, de hecho, me dijo que no lo suele proponer de primeras porque sabe que hay hombres a los que les da reparo el cuni, pero que a ella le gusta mucho. Es más, no le he preguntado nunca por eso que muchos de ustedes vienen a llamar «koñoculo» porque yo en esa práctica tengo una experiencia casi nula y reconozco que me sigue dando un poco de reparo, pero algo me dice que aceptaría gustosa. Si alguien quiere hacerlo con ella, que le pregunte. Por otra parte, es muy de hacer comentarios lascivos, lo cual suele cortarme un poco el rollo (el hablar en general durante el sexo, ya que suelo ser de pocas palabras una vez metido en la fanea), pero reconozco que esa forma tan sensual de llamarte «hijueputa», «malparido» y otras lindezas que algunas colombianas gustan de decir cuando están cachondas me excita bastante. Menos mal que estuve saliendo hace años con una colombianita y ya voy curado de espanto con esas cosas, jajajaja.

Dado que en esta ocasión contraté una hora, después de un primer asalto en el que ambos (sobre todo un servidor) acabamos sudados a pesar del aire acondicionado, nos dimos una duchita juntos charrando de temas varios y después nos acostamos juntos en el lecho para reponer fuerzas. Como ya he dicho, es una mujer muy agradable con la que se puede hablar de mil cosas, y me parece que tiene la cabeza bastante bien amueblada y una actitud superabierta que le hace a uno sentirse como si estuviera con una follamiga más que con una meretriz. Además, como ya hemos llegado a intimar un poco y hay cierto grado de confianza, la charreta agradable se llegó a alargar un poquito. No obstante, lejos de ser la típica que da palique para dejar pasar el tiempo, tanto en la charreta inicial como en la poscoital, fue ella la que cortó para que pasáramos a la acción.

Pasando a hablar del segundo asalto, físicamente suelo ser capaz de responder y pasármelo bien. Lo que me pasa casi siempre es que, sobre todo si el primero ha sido especialmente placentero, me «vacío». Es decir, que aunque me cuesta más, puedo llegar al orgasmo, pero de ahí no sale apenas nada. En este caso, el amigo se puso firme, pero yo ya sabía que sería un goce sin traca final (ya me gustaría a mí tener el vigor sexual de @Pollete y sus dos disparos). Pero vamos, tampoco pasa nada: con «civiles» he tenido relaciones sexuales en las que no me he corrido y con cuyo recuerdo todavía me masturbo a día de hoy de lo bien que me lo pasé. Con una lumi, me parece un poco absurdo no correrse al menos una vez durante la cita si se está a gusto, pero vamos, que tampoco tengo sacralizada la eyaculación. Le comenté que no sabía si estaría para muchos trotes y me propuso hacer un 69. Como me imaginaba, no llegué a correrme, pero fue toda una gozada comerle su jugoso higo mientras acariciaba ese culazo y ella se amorraba a mi miembro haciendo todo lo posible para hacerme llegar. Por la forma de retorcerse con espasmos de placer y lo ultrasensible al tacto que estaba después, me da que en el segundo asalto gozó más ella que yo.

En fin, un poco de charreta final, nos aseamos un poco ambos, le pago lo debido y me marcho unos minutos antes de la hora, ya que yo ya estaba más que servido y quise dejarle unos instantes de descanso porque había a otro cliente esperando. Se conoce que el fulano llevaba desde poco antes de que entrara yo en el piso diciéndole que estaba por la zona y que si podían quedar. De hecho, Camila me contó que, mientras me lavaba, el muy imbécil le decía que estaba en la puerta, que si podía subir, y la pobre no sabía ya cómo decirle por activa y por pasiva que estaba ocupada. Cuando salí a la calle, ahí estaba el mongolo plantado delante del portal y mirando el móvil.




Resumen para vagos: Camila es un encanto de mujer, guapa, atractiva, extrovertida, implicada y disfrutona. Las dos veces que he estado con ella he salido más contento que unas castañuelas. Sé que para los conforeros asiduos y participativos no hará falta que diga esto, pero por si hubiera algún subnormal leyéndome: trátenla bien porque la chica lo merece y, si son limpios, respetuosos y educados, seguro que sabrá compensárselo con creces.



Disculpen si me he excedido con el relato, a veces me cuesta bastante sintetizar...
Hola compañero

Gracias, en lo que pueda ayudar lo hare

Me pasa con algunas ya, que no hay experiencias compartidas y se va a ciegas, y ya sabes que pasa, que unas veces aciertas y otras no.

Yo solo estuve esa vez con Camila, soy persona que repite poco, pero reconozco que con ella lo hare no muy tarde

Un saludo y me alegro de tus experiencias positivas con Camila, es un cielo
 
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