Pues ya empiezan a reconocer abiertamente que el Plan Kalergui es una realidad, planificada, inducida y ejecutada por la propia voluntad de las élites del sistema, porque no nos engañemos, no es solo la voluntad de esta tipeja, mediocre y elevada al poder por sus mamadas a un giboso igualmente mediocre, sino que representa la voluntad de todos los castuzos en los diferentes partidos en los que se articula la oligarquía política del R78.
Recordemos la hipocresía de hablar de "legales" e "ilegales", y esto es algo que aparece recurrentemente entre las facciones de la derecha liberal, haciendo una distinción puramente legal, desde el derecho positivista, un mero formalismo, para aceptar las hordas de invasores "siempre que vengan a trabajar y contribuir", por no recordar lo de "latinos por vox" que promovió Babascal desde la ejecutiva de su partido, o lo de llenar los pueblos del agro castellano de "hermanos cobrisos" del otro lado del Atlántico. Los peperos participan de toda esta mierda, y normalmente hacen seguidismo de las políticas de la pesoe.
En el caso de las izquierdas liberales (psoe, podemos, sumar etc) también han promovido abiertamente, y en las palabras de la golfa indecente y vividora de la cajera lo habéis visto, el reemplazo poblacional del pueblo español, y lo han hecho de manera más descarnada pero igualmente criminal. Bajo la excusa de "como ya no nacen niños", cuando saben perfectamente que han generado una sociedad acomodaticia, en la que a través de diversas ingenierías (económicas, sociales, psicológicas, culturales etc) han provocado el descenso dramático de la natalidad hasta los mínimos de manera completamente deliberada. Solo hay que ver el descenso acusado de las curvas de natalidad en una gráfica desde los años 60, por ejemplo, a esta parte.
Toda la retórica multicultural, las paguitas a invasores por doquier, que incluso nos han llevado a aceptar que se estén alimentando a moros de veintitantos años, bajo la etiqueta de "menas" (y si tienen menos edad es igualmente injustificable) a costa de los sufridos impuestos que una fiscalidad criminal y abusiva que desangra al depauperado pueblo español, es el síntoma de una degeneración y putrefacción absoluta. Una demostración de que hemos sido derrotados por nuestros verdugos, y que las élites habichuelas han convertido Europa occidental en un auténtico vertedero, en un callejón sin salida en el que si no reaccionamos seremos una minoría en nuestros propios países. Y esto, desgraciadamente, no tiene una solución fácil, y si la tiene no va a ser metiendo papelitos en una urna para legitimar gobiernos kalerguistas y genocidas que, de una u otra forma, promueven el genocidio de los pueblos nativos de Europa.