Aspidistra y helecho, las plantas de la clase media. La aspidistra es muy agradecida y no hay balcón o patio de vieja donde no dé color y frondosidad al conjunto de claveles y pericones. El helecho tres cuartos de lo mismo, otra planta resistente que necesita pocos mimos. Se puede saber mucho del carácter de una persona por sus plantas, de hecho, el jardín es el reflejo del alma del dueño.
Por ejemplo, el subnormal de Burócrata con sus plantas de mierda en macetitas diminutas del Lidl; es gay. El otro gay, el sabiondo de Sauternes es un analfabeto e ignorante botánico. No pongo más ejemplos porque seguro que me habéis entendido.
Yo diría que la perrina es una zorrita muy práctica, que sabe cuales son sus limitaciones y sin pretensiones. Es práctica porque sabe cuales son las plantas que no se le secan y que no le dan guerra. Conoce sus limitaciones porque antes de llenar el patio con jacintos, narcisos, petunias, pensamientos, violas, gladiolos, ester, azucenas, tulipanes, etc; que no va a saber cuidar, prefiere la sobriedad de la aspidistra y el helecho. Y no es presumida porque prefiere tener dos plantitas que den vida y color al patio antes que docenas de macetas compradas y que no duran nada, solo para aparentar ante las vecinas y visitas.
¿Eh dicho ya que el análisis psicológico de los crasas de Burócrata dice claramente que es gay?