Baron Asler
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Los agentes, que tienen que patrullar solos, mantienen un conflicto con el gobierno local que les acusa de «absentistas, mafiosos, fraudulentos» y de presionar para cobrar más
M. NAVARRETE/ALMUÑÉCAR (DIARIO IDEAL)
Si es usted uno de los más de 24.000 ciudadanos que viven en Almuñécar o visita la localidad como turista y se topa con la Policía Local, enhorabuena, porque solo hay tres agentes en las calle y no es nada fácil verlos. Las bajas psicológicas de hasta el 80% de la plantilla de Policía, según datos del área de Seguridad Ciudadana, sumadas a las vacaciones y los descansos han provocado que, a pesar de que la plantilla cuenta con 37 agentes, en ningún turno se pueda reunir a más de tres. El servicio está bajo mínimos y obliga a establecer «patrullas unipersonales», en las calles sexitanas: o sea que los policías van solos y generalmente a pie.
Sobre las dolencias psicológicas colectivas de los agentes planea un conflicto que enfrenta al Gobierno local andalucista con la plantilla policial. Mientras el alcalde acusa a los policías de utilizar bajas fraudulentas y presionar con el absentismo masivo para perseguir una subida de sueldo, desde la plantilla se argumenta que solo piden más medios para trabajar y que el gobierno local les está coaccionando y haciendo imposible su labor -obligándoles a patrullar solos y a pie- para desmembrar al colectivo y castigar a los que no son 'de la cuerda' del alcalde.
La película es bien distinta según quien la cuente, pero el final es que los ciudadanos y la ciudad costera turística por excelencia de Granada, con una población que se multiplica en fines de semana y vacaciones, están pagando los platos rotos. Con menos de tres policías trabajando por turno, Almuñécar está como para una bulla... y comienza el periodo vacacional.
El déficit de seguridad municipal está dando más de un quebradero de cabeza a la Guardia Civil de la Costa, que ha tenido que redoblar esfuerzos para no dejar abandonada la ciudad, incluso fuera de sus competencias: Por ejemplo se puede ver a agentes de la Guardia Civil atendiendo accidentes en el casco urbano. Y en San Juan tuvieron que desplegar más de veinte agentes para reforzar Almuñécar, porque los policías locales fallaron casi todos: tenían que haber trabajado ocho y se quedó uno.
Desde la víspera de esta festividad -que congrega a millares de personas en las playas- se han registrado 56 ausencias del trabajo de los agentes de la Policía Local. Entre las dolencias, dolores de cabeza, estrés,... cuestiones «muy subjetivas» a juicio del gobierno local y que, en muchos casos se certifican con la presentación de partes de Urgencias, que les dispensan del trabajo durante tres días. De ahí que el porcentaje de bajas en la plantilla vaya variando.
El alcalde Juan Carlos Benavides, que es médico, tiene su propio diagnóstico del conflicto: «Las dolencias son más que dudosas y, en absoluto, imposibilitan en la mayoría de los casos para el desempeño de la actividad laboral». El alcalde arremetió ayer contra la «actuación fraudulenta» de parte del colectivo y denunció la presencia de «mafias» en la Policía Local, que pretenden, a juicio del gobierno local, obligarles a negociar para conseguir mejoras salariales. Una circunstancia que rechazan absolutamente los agentes, que denuncian una acuciante falta de medios para ejercer su trabajo: dicen que solo les funcionan dos motos, por ejemplo, que los vehículos no pasan ni la ITV, que solo hay un chaleco antibalas,... y que el Gobierno local les está presionando de forma insostenible. Los policías insisten en que no quieren más dinero y creen que la prueba es que si quisieran ganar más en lugar de rechazarlos, acudirían a los requerimientos fuera de su horario, que les reportan 180 euros.
«¿Cómo se puede justificar que las importantes cuantías económicas que los ciudadanos y contribuyentes pagamos para el sostenimiento de la Policía Local supongan estos niveles tan brutales de absentismo?», se preguntaba ayer el alcalde. Y es que, si en algo hay que darle la razón, es en lo de que los niveles de absentismo son brutales. Los baremos empresariales, en las Administraciones públicas el porcentaje es algo superior, consideran que un 5% de bajas en la plantilla laboral ya es «preocupante». En los trabajos más penosos, que pueden acarrear bajas de larga duración, la cifra de absentismo muy pocas veces supera el 5%.
La Policía Local de la capital ha llegado a registra un porcentaje de bajas de entre el 12 y el 15%. Y en el País Vasco, en las comisarías más presionadas por el terrorismo, las bajas de los ertzainas no superan el 20%. Almuñécar ha batido el récord.
M. NAVARRETE/ALMUÑÉCAR (DIARIO IDEAL)
Si es usted uno de los más de 24.000 ciudadanos que viven en Almuñécar o visita la localidad como turista y se topa con la Policía Local, enhorabuena, porque solo hay tres agentes en las calle y no es nada fácil verlos. Las bajas psicológicas de hasta el 80% de la plantilla de Policía, según datos del área de Seguridad Ciudadana, sumadas a las vacaciones y los descansos han provocado que, a pesar de que la plantilla cuenta con 37 agentes, en ningún turno se pueda reunir a más de tres. El servicio está bajo mínimos y obliga a establecer «patrullas unipersonales», en las calles sexitanas: o sea que los policías van solos y generalmente a pie.
Sobre las dolencias psicológicas colectivas de los agentes planea un conflicto que enfrenta al Gobierno local andalucista con la plantilla policial. Mientras el alcalde acusa a los policías de utilizar bajas fraudulentas y presionar con el absentismo masivo para perseguir una subida de sueldo, desde la plantilla se argumenta que solo piden más medios para trabajar y que el gobierno local les está coaccionando y haciendo imposible su labor -obligándoles a patrullar solos y a pie- para desmembrar al colectivo y castigar a los que no son 'de la cuerda' del alcalde.
La película es bien distinta según quien la cuente, pero el final es que los ciudadanos y la ciudad costera turística por excelencia de Granada, con una población que se multiplica en fines de semana y vacaciones, están pagando los platos rotos. Con menos de tres policías trabajando por turno, Almuñécar está como para una bulla... y comienza el periodo vacacional.
El déficit de seguridad municipal está dando más de un quebradero de cabeza a la Guardia Civil de la Costa, que ha tenido que redoblar esfuerzos para no dejar abandonada la ciudad, incluso fuera de sus competencias: Por ejemplo se puede ver a agentes de la Guardia Civil atendiendo accidentes en el casco urbano. Y en San Juan tuvieron que desplegar más de veinte agentes para reforzar Almuñécar, porque los policías locales fallaron casi todos: tenían que haber trabajado ocho y se quedó uno.
Desde la víspera de esta festividad -que congrega a millares de personas en las playas- se han registrado 56 ausencias del trabajo de los agentes de la Policía Local. Entre las dolencias, dolores de cabeza, estrés,... cuestiones «muy subjetivas» a juicio del gobierno local y que, en muchos casos se certifican con la presentación de partes de Urgencias, que les dispensan del trabajo durante tres días. De ahí que el porcentaje de bajas en la plantilla vaya variando.
El alcalde Juan Carlos Benavides, que es médico, tiene su propio diagnóstico del conflicto: «Las dolencias son más que dudosas y, en absoluto, imposibilitan en la mayoría de los casos para el desempeño de la actividad laboral». El alcalde arremetió ayer contra la «actuación fraudulenta» de parte del colectivo y denunció la presencia de «mafias» en la Policía Local, que pretenden, a juicio del gobierno local, obligarles a negociar para conseguir mejoras salariales. Una circunstancia que rechazan absolutamente los agentes, que denuncian una acuciante falta de medios para ejercer su trabajo: dicen que solo les funcionan dos motos, por ejemplo, que los vehículos no pasan ni la ITV, que solo hay un chaleco antibalas,... y que el Gobierno local les está presionando de forma insostenible. Los policías insisten en que no quieren más dinero y creen que la prueba es que si quisieran ganar más en lugar de rechazarlos, acudirían a los requerimientos fuera de su horario, que les reportan 180 euros.
«¿Cómo se puede justificar que las importantes cuantías económicas que los ciudadanos y contribuyentes pagamos para el sostenimiento de la Policía Local supongan estos niveles tan brutales de absentismo?», se preguntaba ayer el alcalde. Y es que, si en algo hay que darle la razón, es en lo de que los niveles de absentismo son brutales. Los baremos empresariales, en las Administraciones públicas el porcentaje es algo superior, consideran que un 5% de bajas en la plantilla laboral ya es «preocupante». En los trabajos más penosos, que pueden acarrear bajas de larga duración, la cifra de absentismo muy pocas veces supera el 5%.
La Policía Local de la capital ha llegado a registra un porcentaje de bajas de entre el 12 y el 15%. Y en el País Vasco, en las comisarías más presionadas por el terrorismo, las bajas de los ertzainas no superan el 20%. Almuñécar ha batido el récord.
