Aquí van las noticias:
Esto es lo último de lo último. Los sociatas no se conforman con atacar a la Iglesia desde fuera de ella, profanan un templo con su "arte" de mierda.
Las protestas por el asunto de las rayas y el alcohol me parecen una estupidez de viejas, pero no las referentes al otro corto.
No me parece bien que ataquen la fé católica, pero dentro de lo que cabe puede pasar. Si la putilla esa recibe el masaje en un sótano decorado con cortinas y crucifijos para emular una iglesia, mal me parece, pero pase.
La cuestión es que lo hacen en el altar consagrado de una iglesia, sobre el cual se ofician misas.
La obra "Me cago en Dios" es un insulto a los creyentes, pero se representó en un teatro, no fueron a su casa a cagarse en Él.
Los obispos deberían protestar enérgicamente o al menos desconsagrar el recinto, ya que ahora es propiedad del Ayuntamiento. Si no, ¿Cómo tendrían autoridad moral para pedir a los fieles arrodillarse ante un altar que mancillan impunemente?
Esta gentuza me ha puesto de mala leche para una semana, no resperían ni a su puta madre, si la conociesen.
No soy el ejemplo de practicante, pero al ver cómo esta gentuza se limpia el culo con los objetos de respeto de tantos cristianos, uno echa de menos los tiempos de la Santa Inquisición.