Con la inminente caída del fascismo mundial se vienen tiempos deliciosos. Los fachas volverán a ser fachas solo en casa, hasta el divorcio y el abandono de su familia por gilipollas. Volverán a ir por la calle mirando al suelo por miedo a que una mujer trans les parta los morros solo por alzar la mirada. Se vienen buenos tiempos.