Ver el archivos adjunto 223624
No pudo darse mi cita con... Jordana.
En honor a su nombre y al texto de su mensaje, ¿quién sabe ya si hubiera recibido su bautismo de fuego, por donde la espalda pierde su santo nombre, absorbido por la "fuerza cóncava gravitacional de su reverso oscuro"?
Cada cual con sus filias y sus fobias. ¿Quién soy yo para ponerle puertas al campo "gravitacional" del deseo y espe-cular en estos recovecos vanos de la imaginación?
Lo dejo solo caer, negro sobre blanco, por si otros audaces se sienten atraídos...
Ella en su mensaje dice esto mismo en plata y yo, con vana orfebrería. La misma que al hablar con ella fue mi perdición...
Me pasó ya con otra compatriota suya que después al conocerme me tuvo en alta estima. No se creía antes que tanto circunloquio y tanta deferencia fuesen en serio cuando le dije que podía esperarla el tiempo que le fuera menester en la calle y me tuvo así esperando un buen rato en vano, porque creía que todo aquello era una broma de "buen gusto".
Aquí y ahora, en la lucha darwiniana por la hembra, mientras yo me andaba por las ramas, otros mientras se llevaron la palma y cerró la agenda, que teníamos medio apalabrada.
Si bien, esta mujer tiene muchas reseñas elogiosas en la página Web del
"caloret valencià" y sus bromas y textos que sube en su estado de WhatsApp, una vez te añada a sus contactos, son muy divertidos (tanto como la misma descripción del anuncio en que ella se autodefine)...
Bis:
Con todo, los astros se alinearon para sacarme de este agujero y justo después, la providencia puso en mi camino a una diosa, a la que ya me había encomendado sin recibir aún respuesta suya (no diré aquí el nombre de una diosa en vano) que, a su paso por la Tierra, dejó ya de "na-vegar en solitario" y vuelve a na-Vegar con este mascarón de proa (cortó pues su otra línia de contacto privado), en unas horas inmensas con ella de feliz travesía... (
Intelligenti pauca):
Ver el archivos adjunto 223627