Lo que viene siendo un hijo de puta con todas las de la ley. Cuando el mochacho empiece el colegio y las otras desechos genéticos le digan lo propio no le quedará más que asumirlo, sufrir su correspondiente dosis de daño psicólogico infantil irreparable que lo convertirá en un asesino en serie, perturbado o proxeneta en la edad adulta, o bien despreocuparse, hacerse una paja a la crema con los vídeos de la mamá y normalizar eso, lo de ser un hijo de puta.
En fin, tipas polifolladas, drogadictas, chifladas (esto ya viene de fábrica) con vagina y esfínteres dados de sí, reventadas de la vida, y que quedan preñadas por sujetos desconocidos. Y teniendo en cuenta que en las bukkakes-gang bangs se congregan la flor y nata de la sociedad, en este caso la británica, ya os podéis imaginar que el padre de la criatura debe ser un tipo al estilo Ozito o sucedáneos, aunque seguramente con una picha funcional, el que habrá depositado el grumo en la cuevecita para que el container de lefa andante haya gestado a ese proyecto de forero.
El Occidente satánico es una puta basura, especialmente en las últimas décadas, con la normalización de lo aberrante y subhumano, Ahora solo faltan los trainis que paren por el culo, cosa que seguramente la agenda transhumanista ya ha previsto, y que en breve lanzará en exclusiva a través del Pronto o alguna revista de mierda por el estilo.