Esos impuestos, el IVA y el IEE sí se reflejan en la factura, pero hay otros que también te cobran y no se detallan en la factura y que están relacionados con el transporte y mantenimiento de la red eléctrica, infraestructuras, impuestos medioambientales que desde las administraciones públicas se sacan de la manga etc. Y en este terreno el gobierno de turno sí puede intervenir aliviando las cargas, los impuestos con los que se grava el precio final.
Lo del sistema eléctrico en España y los precios de la energía no tienen nada que ver con los salarios ni con las condiciones laborales, eso es confundir churras con merinas. Depende de las regulaciones de las administraciones públicas y de la estructura del sector que favorece los oligopolios. Es decir, puedes subir o bajar sueldos y el precio mayorista seguirá dependiendo del coste del gas o de la tecnología más cara que marque el mercado en cada momento. Sí, el puto mercado. Si el consumidor termina pagando más también es por la ingeniería regulatoria del mercado eléctrico europeo.
Y volviendo al tema de los impuestos, fruto de una fiscalidad extractiva, como ya he dicho, y la referencia del IVA al 10% fue algo excepcional y temporal, y que por supuesto no les ha dado la gana no ya de mantener, si no de eliminar, que sería lo justo, porque las putas y la cocaína no se pagan solas, y hay que seguir nutriendo las cuentas en paraísos fiscales en Panamá o República Dominicana. Además, la factura eléctrica española incluye peajes, cargos del sistema, costes heredados del déficit tarifario y otras partidas que no existen igual en todos los países. Comparar solo el IVA es manipular la comparación, porque el peso fiscal y regulatorio total se distribuye de forma distinta en cada sistema energético. Y si el recibo sube, suele deberse al coste de combustibles, al diseño del mercado o a decisiones regulatorias, no a que los trabajadores cobren más o menos, que sí, los salarios son paupérrimos.
Y en relación a las referencias de partido, gracias a el R78 y a los partidos de la izquierda globalista que parece que tú defiendes, como a los de derechas, les importa una puta mierda la situación laboral de los trabajadores españoles, y de ahí las trampas impuestas en torno a la subida del SMI (léete el hilo), y otras tantas farsas propagandísticas que solo sirven para el autobombo de toda esa amalgama de partidos en contubernio con el gobierno de la pesoe, que únicamente se dedica a implementar Agendas transnacionales y neoliberales, al reemplazo demográfico, a destruir tejido económico y defender los intereses de grandes multinacionales, y otras tantas políticas, de esas que tú llamas "cosas de rojos".
El discurso cínico e hipócrita de clase, con los pijoburgueses de chaqueta de pana, sindicalistas y oenegeros de mariscadas y demás mierdas ya no cuelan.