Para que no me baneen por responder solo con un emoticono, aquí dejo otro récord.
Red Storm costará unos 90 millones de dólares y en primera instancia será capaz de llevar a cabo 41,5 teraflops (billones de operaciones por segundo). La primera parte del ordenador quedará instalada en septiembre, y en enero del próximo año estará ya listo y funcionando.
A principios de 2005 se iniciarán las pruebas. La evolución de la máquina, sin embargo, no se detendrá, puesto que a finales de 2005 alcanzará los 100 teraflops, gracias a la sustitución de cada chip procesador individual por uno nuevo dotado de dos procesadores independientes, cada uno de ellos funcionando un 25 por ciento más rápido que el chip original.
El actual superordenador más rápido del mundo, el Earth Simulator japonés, puede alcanzar un gasto energético de 8 megavatios. En comparación, Red Storm sólo utilizará 2 megavatios. Además, el Earth Simulator ocupa tres veces más espacio.
El nuevo superordenador estará refrigerado con aire y está siendo desarrollado por Sandia y la empresa Cray, a partir de piezas básicamente ya disponibles. Gracias a las innovaciones en el diseño será posible pasar del concepto al ensamblaje en un período de tiempo inusualmente rápido (30 meses frente a los 4 a 7 años de otros supercomputadores).
El propósito principal del Red Storm será trabajar para el armamento nuclear estadounidense. Con él se diseñarán nuevos componentes, y éstos serán probados de forma virtual ante condiciones de todo tipo (hostiles, anormales y normales). También ayudará en la ingeniería y física de armas.
Si se cumplen las previsiones, funcionará diez veces más deprisa que el actual sistema ASCI Red, disponible en Sandia. Podría convertirse asimismo en el núcleo de la futura línea de supercomputadores de Cray.
Su configuración modular es muy ampliable. Puede utilizar un solo armario de procesadores (con 96 de ellos), o incorporar hasta 300 armarios (30.000 procesadores de las clases Opteron y SeaStar). El sistema, además, puede vigilarse y gestionarse a sí mismo. No será necesario apagar la máquina si se estropea una de sus piezas. Los componentes que no funcionen se dejan sin operar hasta que se decida su sustitución.