yo una vez le presté unas revistas piernograficas a uno de otra clase, éste se las prestó a otro, se puso a ver una, se la pillaron, se puso a ver otra, se la pillaron, sacó la tercera y vaciló al profesor, eh, tengo otra….
Yo me hice a la idea de que me había quedado sin revistas, el profe era uno nuevo joven mindundi, a los pocos días me ve en el patio y me las devuelve, ¡A MÍ! y me las rankea, está muy buena, esta una mierda, esta meh…
O sea que el hijo de puta se hizo sus pajas con calma y luego me las devolvió. Y los otros hijos de puta le dijeron que eran mías. Yo tampoco era muy inocente, que las robaba en un puesto de revistas usadas y las vendía en el colegio.