Los chinos varones son "peculiares". Muchas veces, cuando una mujer pasa de la treintena, la desprecian. Si además tiene independencia, formación, un trabajo de éxito, la rechazan, porque no quieren a una mujer que gane más, o que tenga más éxito que ellos.
Las llaman Sheng nu (剩女), mujeres sobrantes o mujeres desecho. Y tiene su gracia, porque esa una sociedad en la que hay más hombres que mujeres, y muchos hombres en las zonas rurales tiene que gastar fortunas para "comprar" esposa en zonas pobres de Vietnam y Camboya.
Los occidentales ya no tienen en China la imagen glamourosa que tenían hace 15 años. De hecho muchos chinos piensan que quienes están allí es porque no son capaces de ganarse la vida en sus países de origen, dejando aparte a los expats que están allí expatriados por sus empresas. Pero hay muchas mujeres excepcionales a las que su reloj biológico está llamando a la puerta (si no se casan y tienen hijos, para sus familias son unas fracasadas), y están abierta a salir con occidentales porque piensan que siempre las va a tratar mejor que un chino. Hay diferencias culturales, claro que sí, pero a poco que sepas llevarlo, las chinas pueden ser muy buenas esposas.
Las mujeres de Shanghai tienen mala fama. Las de Hunan y Sichuan tienen fama de ser muy calientes, pero también de estar locas.