Werther rebuznó:
A ver Misosofos. Existen dos tipos de fenómenos que se repiten a lo largo de la historia universal y que son la ideología de las verdades y la verdad de los hechos.
La ideología de las verdades nos enseña que la humanidad debe tender a la paz universal; que debe existir una concordia entre las culturas y, aún, entre las naciones; que la democracia es el gobierno del pueblo y para el pueblo; que la riqueza debe producirse por todos y redistribuirse entre todos; que tienen los mismos derechos tanto los trabajadores como los empresarios; que la guerra no soluciona nada y sólo conlleva destrucción; que todos somos iguales ante la ley; que la fuerza debe supeditarse a la solidaridad y que, en definitiva, la paz, la justicia, la solidaridad y la verdad universal deben prevalecer como ideales inalienables dentro del orbe mundial. Todos estos principios, fuera de los libros, se los lleva el aire.
La verdad de los hechos nos muestra que la humanidad tiende hacia la guerra como medio de proteger sus recursos escasos dentro del conglomerado histórico de naciones; que no existe, no ha existido y nunca existirá la concordia entre culturas, ni mucho menos entre naciones; que la democracia es el gobierno del dinero y parara el dinero porque sin dinero no hay partidos políticos, convirtiéndose éstos en acreedores del capital; que la riqueza tiende a concentrarse en las manos de unos pocos que se convierten en los verdaderos gobernantes de los gobernantes; que los empresarios tienen más influencias y por lo tanto más derechos que los trabajadores; que la guerra consigue que el vencedor imponga su ley al vencido y el país que no esté preparado para la guerra (ya sea militar, económica o política) debe ser consciente que se extinguirá en poco tiempo; que no todos somos iguales ante la ley, siendo las constituciones meros compendios de utopías sin ningún valor práctico; que la fuerza nunca se supedita a la solidaridad, sino que impone su voluntad a los más débiles; y que, en definitiva, la paz, la justicia, la solidaridad y la verdad universal sólo son útiles para filósofos y religiosos que repudien al mundo real y pasen su vida soñando en utopías irrealizables. Esto es el mundo, siempre ha sido así y así siempre será.
Zapatero representa a la ideología de las verdades, Aznar a la verdad de los hechos.
O lo que es lo mismo, me dices que Zapatero es un idealista y Aznar un hombre práctico, ¿no?
Actualmente puede ser cierto que son utópicas todas las cosas a las que hace mención, pero yo creo que al menos, tener la idea de cómo debería ser ayuda a acercarse más que "acostumbrándose" a vivir con la ausencia de todas ellas.
El ser humano ha avanzado mucho tecnológicamente, y es hora de que lo haga también en el plano social, haciendo también la vida más fácil consiguiendo suprimir guerras, injusticias, opresión, etc.
No sé si Zapatero es un buen líder político, (la izquierda española no me convence en absoluto), pero lo que está claro, es que su manera de ver el mundo y de solventar problemas me parece mejor que la de Aznar.
También hay que ver, que al menos, cumplió sus promesas electorales, y una de ellas hacía referencia a la voluntad de más de un 90% de los españoles, que era que los soldados de Irak volvieran a casa. ¿Cómo puede Aznar, amaparándose en que le votaron hace 4 años tomar decisiones de ese calibre sin importarle la voluntad del
pueblo español? Yo al menos, no quiero volver al despotismo ilustrado y que nos digan qué es bueno o qué malo, sino que deseo que se haga la voluntad de la mayoría de los españoles. Esto me parece mucho más democrático que elegir a un partido para que nos gobierne sin tener potestad alguna sobre lo que vaya a hacer después, no pudiendo más que manifestarnos, (algo que nos han demostrado que se pasan "por el forro", con la LOU, la guerra de Irak, la Huelga General, etc.
En conclusión, un mundo mejor es posible, y podemos hacerlo a largo plazo, aunque lo que nos beneficie de forma más inmediata sea avanzar lo máximo posible pisoteando a quien fuere necesario.