Como vasco diré que son una minoría casi folklórica. En Euskadi no ha habido problema alguno de ninguna clase y la gente camina con camisetas de la roja sin ningún problema. Mi impresión es que ni la propia izquierda abertzale está interesada en seguir la corriente a estos descerebrados, porque en estos tiempos de prioridades económicas, laborales y habitaciones anteponer lo identitario les resta más que suma, a sabiendas de que han captado votos de municipales que en contextos de no hace mucho tiempo habrían sido impensables.
La tontería ha sido la de Aburto de no poner una pantalla oficial, reafirmando que el PNV cada vez está más condenado a ser un partido bizkaino y, sobre todo, bilbaino, sostenido por redes clientelares y compuesto de gente completamente alejada de la realidad. En Donosti y Vitoria se han puesto y no ha habido problema alguno, como todos esperábamos. La excusa del consistorio ha sido que en las finales del Athletic tampoco se han puesto.....bueno amigo, pero es que en esas ocasiones esas pantallas se ponían en el propio San Mamés. Estadio que, con independencia de ideologías y aficiones, PAGAMOS TODOS.