Iban a enterrar a la madre y acabaron detenidos. El incidente pareció propio de una comedia surrealista con alcalde y cadáver de por medio. El excesivo celo de los agentes de la Policía Nacional que cubrían la seguridad de la visita de Vaira Vike-Freiberga, presidenta de Letonia, fue el detonante de un episodio en el que se vieron implicados los miembros de las fuerzas de seguridad y varios integrantes de una familia que asistía a un funeral en el cementerio de San José de Granada. Una mujer desmayada, otra abofeteada, dos heridos y cuatro detenidos -dos hombres y dos mujeres- que posteriormente fueron puestos en libertad, fue el balance de este triste episodio en el que el mismo alcalde se vio obligado a dar explicaciones a la familia. --Ideal Digital 22/10/04