Eclipse, malos augurios y córneas quemadas.

Y las perseidas, que eso sí va a suceder y hay que buscar un sitio.
Las lágrimas de San Lorenzo. Es lo más bonito del mundo, o uno de los sucesos más bonitos. Se queda uno totalmente alucinado con las estrellas fugaces. Es maravilloso.

Y hay que buscar un sitio oscuro.
 
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