"El novio de la opositora nunca es el marido de la funcionaria"

Si la tía viene de dinero o se ha criado en ese ambiente lo veo normal. Pero cuando vienen de gente currante y normal, electricista el padre y asesora fiscal la madre en el caso de esta, no entiendo ese clasismo o elitismo.
Hay una frase en mi pueblo para estos casos: Hay gente que no puede tener caldo en la boca. Y a muchos mujeres les pasa eso. No pueden verse en dinero, posición....
El dinero y la posesión, sacan facetas de uno que ni conocíamos que estuvieran ahí y normalmente son malas, desafortunadamente.
 
El dinero y la posesión, sacan facetas de uno que ni conocíamos que estuvieran ahí y normalmente son malas, desafortunadamente.
Me dejaron hace muchos años por algo parecido, lo que me dolió a reventar (fue hace 30 años), salí de ese agujero y mi vida ganó en calidad sin límites. Simplemente creo que los humanos somos así
 
En una entrevista, Ánsar contaba que, estudiando para inspector de Hacienda, salía una hora a pasear con la Botella; nunca lo creí, por supuesto (NDDV).
 
Editado cobardemente:
Contigo no se ha casado nadie de un estrato social superior ni te han presentado en sociedad a sus pares.

Porque eres taxista y a una jueza le daría vergüenza decir que eres su marido y padre de sus hijos ante catedráticos, fiscales o abogados.

Follar se pueden follar hasta el mandingo del top manta.
Uy, se equivoca en eso, he estado con Doctoras, enfermeras, funcionarias y he sido yo el que ha pasado.

Las etapas de la mujer se dividendos en 2 adolescencia y primera boda y cuando se separan, que ya se dan cuenta que todas las chorradas que tenian en la cabeza eran impuestas.

Y repito, económicamente estoy a nivel doctoras o funcionarias.
 
Vamos a ver:

- Si nos atenemos al puro número de temas, gana la oposición de Abogado del Estado (creo que eran unos cien más que en judicatura y fiscales). Véase a la Cospedal y su marido, o a la Saénz de Santamaría y el alcalde de Madrit, y muchos más, como ese de Vox que fue Abogado General ante el TJUE y no dejaba de ridiculizar a doña Cuca. También es verdad que sólo he tratado con interinos de dicho cuerpo, porque o bien se meten en el PP o Vox, o bien toman posesión y quedan en excedencia, ganando millonadas en lo privado.

Después están las exclusivísimas, como las del Banco de España y organismos similares, o las de Letrado del Congreso (Federico Trillo, por ejemplo).

- Es cierto que hay un alto índice de titulares jueces y fiscales que tienen importantes problemas psiquiátricos, y tengo más de dos décadas de experiencia. Estuve, por ejemplo, destinado en una Fiscalía Provincial, y el Excmo. sr. Fiscal Jefe tenía un serio trastorno paranoide, por no hablar de arranques de furia sin venir a cuento que habrían dejado a Atila como una apacible ancianita.

- ¿Qué ocurre con las oposiciones de grupo A en Justicia (hablo únicamente de lo que conozco). Es cuanto menos curioso que se perpetúen sagas familiares, al igual que en notarías y registros. Por ejemplo, el padre de Rajoy era magistrado de la AP de Pontevedra, si no recuerdo mal; leí en una entrevista que se encerró en un pazo de la familia y la sirvienta de turno le llevaba las comidas. También estuve destinado en un juzgado por donde había pasado una nieta de Milans del Bosch.

Hará veinte años que, leyendo un foro de Secretarios Judiciales (cuyo turno libre no está exentos de culpa), di con la tecla, y leí que la corruptela consiste en lo siguiente: como los dos ejercicios fuertes consisten en cantar temas completos y citando artículos literalmente en tiempo de quince minutos (tras un tipo test duro, para cribar), digamos que, para algunos opositores, el cronómetro deja de correr; hasta cierto límite prudencial, porque los ejercicios son en el Supremo, pero públicos. Estos ejercicios no se graban, la nota es simplemente apto/no apto-falto de contenido; esto es, no se puede recurrir, porque no hay adónde agarrarse.

Si relacionamos todo, nos aparece la España de siempre: tú me rascas la espalda, y luego te la rasco yo a ti.​
Jueces y fiscales con estas taras psiquiátricas son los que padecí yo en mis propias carnes también, en mis tiempos de ejercicio profesional. Pregunto desde la ignorancia: si se sabe por el personal a su servicio que una persona con esos problemas mentales está ocupando semejante cargo, con la responsabilidad que ello conlleva ¿no hay ninguna manera de apartarlo de ahí?

Por lo demás es cierto; España es eso, un país en manos de 3 o 4 sagas familiares que se van reproduciendo endogámicamente y perpetuando en los resortes del poder y puestos de responsabilidad.
 
Editado cobardemente:
Jueces y fiscales con estas taras psiquiátricas son los que padecí yo en mis propias carnes también, en mis tiempos de ejercicio profesional. Pregunto desde la ignorancia: si se sabe por el personal a su servicio que una persona con esos problemas mentales está ocupando semejante cargo, con la responsabilidad que ello conlleva ¿no hay ninguna manera de apartarlo de ahí?

Por lo demás es cierto; España es eso, un país en manos de 3 o 4 sagas familiares que se van reproduciendo endogámicamente y perpetuando en los resortes del poder y puestos de responsabilidad

Las sagas familiares se alimentan de la corruptela que comenté. Pero cierto es que con ningún magistrado-juez de carrera he tenido problema alguno: cercanos y profesionales. Con las interinas (y lo digo porque me he topado sólo con mujeres) es distinto: afirmaciones categóricas sin conocer la ley, poca profesionalidad. Pero oye, que existe algo así como Asociación Profesional de la Magistratura Interina que, al calor de la ley 20/2021, pretende que se les hagan de carrera :face:

Tuve que soportar a una LAJ (primera de su promoción, por lo que obtuvo la Raimunda nada más aprobar, de manos del entonces ministro de Justicia), que decía no saber nada de jurisdicción voluntaria, y que confundía exhortos con oficios.

Respecto a mi experiencia con los fiscales, me reservo mi entera opinión, porque no he tenido destino más duro que en una Fiscalía Provincial: trabajan mucho (a diferencia de lo que despectivamente creen los jueces), pero el trato es de mierda.​
 
Pues ni mires atrás, porque en tu caso la conociste ya estando ella opositando, que no es lo mismo que estar con una que decide opositar y de ser alguien dulce y jovial como se va transformando según se acerca el examen en la protagonista de Misery, y si la relación sobrevive al examen y lo aprueba, es un espejismo y todo vuelve a la normalidad por un tiempo, hasta que, en mi caso, me empezó a marcar la hoja de ruta, véase casamiento y maternidad en el corto plazo, corto plazo de una año ambas cosas, ya que ella ya había conquistado su ansiada estabilidad y realización profesional ( una puta profesora de instituto ojo).

Resumiendo, no merece la pena. aún que en mi caso se saco la plaza en la zona donde vivíamos, que si encima le toca mudarse a un pueblo perdido, a ver quién cede de los dos...
Creo que el desaparecido @Deacon St. John empezó así. Se le instaló en su casa pero ya no sabe os como terminó el asunto ya que abandonó esa casa
 
Editado cobardemente:
Las sagas familiares se alimentan de la corruptela que comenté. Pero cierto es que con ningún magistrado-juez de carrera he tenido problema alguno: cercanos y profesionales. Con las interinas (y lo digo porque me he topado sólo con mujeres) es distinto: afirmaciones categóricas sin conocer la ley, poca profesionalidad. Pero oye, que existe algo así como Asociación Profesional de la Magistratura Interina que, al calor de la ley 20/2021, pretende que se les hagan de carrera :face:

Tuve que soportar a una LAJ (primera de su promoción, por lo que obtuvo la Raimunda nada más aprobar, de manos del entonces ministro de Justicia), que decía no saber nada de jurisdicción voluntaria, y que confundía exhortos con oficios.

Respecto a mi experiencia con los fiscales, me reservo mi entera opinión, porque no he tenido destino más duro que en una Fiscalía Provincial: trabajan mucho (a diferencia de lo que despectivamente creen los jueces), pero el trato es de mierda.​

Los errores de esos merluzos y merluzas (empleando el lenguaje inclusivo tan de moda ahora) son los que luego los abogadros tenemos que soportar en sus resoluciones, teniendo que hacer el correspondiente escrito o recurso para intentar desjoder todo lo que joden.

Yo con los fiscales que tuve la ocasión de tratar, con la inmensa mayoría me fue bien. Muy legalistas y haciendo su trabajo lo mejor posible, y si me podían echar una mano lo hacían. Quitando un par de ellos que eran unos auténticos esquizofrénicos de mierda y que se tomaban los asuntos como algo personal; intentando sacar de donde no había nada (desde el punto de vista legal) para enmierdar lo máximo posible a unos ex clientes que estaban pringados en una situación chusca.

En vez de fiscales parecían matones de taberna.
 
Editado cobardemente:
¿Qué pasa, que tu novia se va a sacar algo y ya te estás oliendo la tostada? Vamos, que te va a pegar una patá en el culo en cuanto trinque plaza. Yo la mayoría de funcivagos que conozco tienen a sus cónyuges mamando de la teta del Estado. Y de padres pasa a hijos. Padres funcivagos; hijos funcivagísimos.
Y hasta aquí puedo aportar, porque yo del tema de novias y mujeres ya sabéis que no... tal.
Soy funcionario desde hace 20 años y tengo en mi honra no ser un FUNCIVAGO. No se lo escribo a usted. Es solo que los detesto. Hacen mucho daño allá donde van y no hablemos de las señoras izquierdosas de pelo verde o morado cuya pose es únicamente la crítica, el no estar de acuerdo, pero sin aportar nada para la mejora.
 
Retomando el tema inicial:

"El novio de la opositora nunca es el marido de la funcionaria"​

Es curioso que, siendo yo funcionaria desde hace más de veinte años, nunca oí ese adagio. Pero lo más curioso es cómo una simple frase es interpretada de varias formas, según la edad, el nivel cultural, y por supuesto el sexo del lector.

Gracias a Alah, cuando me saqué la plaza, no tenía pareja. ¿Por qué digo esto? Porque son muchos los casos de hombres que se han sacado sus plazas porque detrás había una mujer que le sostenía, que limpiaba, compraba, cocinaba... y todo esto, en silencio, no sea que el señor se moleste por el choque de la escoba contra el rodapiés.
¿Que si conozco casos a la inversa? Muy pocos. Incluso, como han contado más arriba, muchas mujeres ya casadas estudian su oposición teniendo que cargar además con el peso de las tareas domésticas.

Solo hay que entrar en una clase vespertina de cualquier universidad, y enterarte: la mayoría de hombres que estudian en su tiempo libre son casados, con una mujer que cubre las necesidades y que aguanta. La mayoría de mujeres que estudia una carrera por las tardes, son solteras.
 
Editado cobardemente:
Retomando el tema inicial:

"El novio de la opositora nunca es el marido de la funcionaria"​

Es curioso que, siendo yo funcionaria desde hace más de veinte años, nunca oí ese adagio. Pero lo más curioso es cómo una simple frase es interpretada de varias formas, según la edad, el nivel cultural, y por supuesto el sexo del lector.

Gracias a Alah, cuando me saqué la plaza, no tenía pareja. ¿Por qué digo esto? Porque son muchos los casos de hombres que se han sacado sus plazas porque detrás había una mujer que le sostenía, que limpiaba, compraba, cocinaba... y todo esto, en silencio, no sea que el señor se moleste por el choque de la escoba contra el rodapiés.
¿Que si conozco casos a la inversa? Muy pocos. Incluso, como han contado más arriba, muchas mujeres ya casadas estudian su oposición teniendo que cargar además con el peso de las tareas domésticas.

Solo hay que entrar en una clase vrspertina de cualquier universidad, y enterarte: la mayoría de hombres que estudian en su tiempo libre son casados, con una mujer que cubre las necesidades y que aguanta. La mayoría de mujeres que estudia una carrera por las tardes, son solteras.
y este reflote pa contarnos tu puta vida?
 
Retomando el tema inicial:

"El novio de la opositora nunca es el marido de la funcionaria"​

Es curioso que, siendo yo funcionaria desde hace más de veinte años, nunca oí ese adagio. Pero lo más curioso es cómo una simple frase es interpretada de varias formas, según la edad, el nivel cultural, y por supuesto el sexo del lector.

Gracias a Alah, cuando me saqué la plaza, no tenía pareja. ¿Por qué digo esto? Porque son muchos los casos de hombres que se han sacado sus plazas porque detrás había una mujer que le sostenía, que limpiaba, compraba, cocinaba... y todo esto, en silencio, no sea que el señor se moleste por el choque de la escoba contra el rodapiés.
¿Que si conozco casos a la inversa? Muy pocos. Incluso, como han contado más arriba, muchas mujeres ya casadas estudian su oposición teniendo que cargar además con el peso de las tareas domésticas.

Solo hay que entrar en una clase vespertina de cualquier universidad, y enterarte: la mayoría de hombres que estudian en su tiempo libre son casados, con una mujer que cubre las necesidades y que aguanta. La mayoría de mujeres que estudia una carrera por las tardes, son solteras.
Qué cojonazos tienes. Más que nada porque un gran porcentaje de mujeres, mucho más que el de hombres, es una mantenida y una vividora. Casos aislados como el que cuentas, los habrá. En una de las carreras que me saqué, porque soy subnormal y tengo dos, ya con una edad casi llegando a los 30, la mayoría eran mujeres, y algunas se sacaban 2 y 3 asignaturas por semestre, y no les importaba estar 6 o 7 años ahí metidas, porque tenían algún subnormal que las mantenía. Y lo digo con conocimiento de causa ya que era una carrera muy feminizada y sus conversaciones eran dantescas. La mayoría solo estudiaban, y no se explicaban como yo compaginaba estudio y trabajo... y todas mantenidas o por un tío o por los papis.

Ahora resulta que en las cavernas las que iban a cazar eran ellas.
 
Qué cojonazos tienes. Más que nada porque un gran porcentaje de mujeres, mucho más que el de hombres, es una mantenida y una vividora. Casos aislados como el que cuentas, los habrá. En una de las carreras que me saqué, porque soy subnormal y tengo dos, ya con una edad casi llegando a los 30, la mayoría eran mujeres, y algunas se sacaban 2 y 3 asignaturas por semestre, y no les importaba estar 6 o 7 años ahí metidas, porque tenían algún subnormal que las mantenía. Y lo digo con conocimiento de causa ya que era una carrera muy feminizada y sus conversaciones eran dantescas. La mayoría solo estudiaban, y no se explicaban como yo compaginaba estudio y trabajo... y todas mantenidas o por un tío o por los papis.

Ahora resulta que en las cavernas las que iban a cazar eran ellas.

Los delirios de @El bedel están a la altura de las tecnicas de ligue de @Edelweiss.
Sí.

Yo por eso no pago Netflix.
 
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"El novio de la opositora nunca es el marido de la funcionaria"​

Es curioso que, siendo yo funcionaria desde hace más de veinte años, nunca oí ese adagio. Pero lo más curioso es cómo una simple frase es interpretada de varias formas, según la edad, el nivel cultural, y por supuesto el sexo del lector.

Gracias a Alah, cuando me saqué la plaza, no tenía pareja. ¿Por qué digo esto? Porque son muchos los casos de hombres que se han sacado sus plazas porque detrás había una mujer que le sostenía, que limpiaba, compraba, cocinaba... y todo esto, en silencio, no sea que el señor se moleste por el choque de la escoba contra el rodapiés.
¿Que si conozco casos a la inversa? Muy pocos. Incluso, como han contado más arriba, muchas mujeres ya casadas estudian su oposición teniendo que cargar además con el peso de las tareas domésticas.

Solo hay que entrar en una clase vespertina de cualquier universidad, y enterarte: la mayoría de hombres que estudian en su tiempo libre son casados, con una mujer que cubre las necesidades y que aguanta. La mayoría de mujeres que estudia una carrera por las tardes, son solteras.
Ya te ha respondido el caro mod mi estimada, mas no me resisto yo también a apuntalar lo que ha dicho.
No dudo que hayas visto casos asín como lo cuentas, pero lo normal es al revés: tordacs mantenidas, bien por un calzonetti ó por popó y momó, que no hacen ni el güevo en casa, y tienen los estudios como excusa para seguir tocandose el cunt, la casa sin barrer y tal.

K#rma y eso yes.
 
Retomando el tema inicial:

"El novio de la opositora nunca es el marido de la funcionaria"​

Es curioso que, siendo yo funcionaria desde hace más de veinte años, nunca oí ese adagio. Pero lo más curioso es cómo una simple frase es interpretada de varias formas, según la edad, el nivel cultural, y por supuesto el sexo del lector.

Gracias a Alah, cuando me saqué la plaza, no tenía pareja. ¿Por qué digo esto? Porque son muchos los casos de hombres que se han sacado sus plazas porque detrás había una mujer que le sostenía, que limpiaba, compraba, cocinaba... y todo esto, en silencio, no sea que el señor se moleste por el choque de la escoba contra el rodapiés.
¿Que si conozco casos a la inversa? Muy pocos. Incluso, como han contado más arriba, muchas mujeres ya casadas estudian su oposición teniendo que cargar además con el peso de las tareas domésticas.

Solo hay que entrar en una clase vespertina de cualquier universidad, y enterarte: la mayoría de hombres que estudian en su tiempo libre son casados, con una mujer que cubre las necesidades y que aguanta. La mayoría de mujeres que estudia una carrera por las tardes, son solteras.
Claramente haces una afirmación interesada, te ha faltado decir que llegan a casa y además de mantenerle le hacen una mamada sin venir a cuento.
Mi ex primera mujer, terminó su carrera y sacó sus oposiciones mientras yo trabajaba, y ni siquiera ni me importa que haya ocurrido asi, ni voy llorando por las esquinas por lo injusto que es el mundo.
Para Vero, con cariño.
 
Editado cobardemente:
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