Es que la gente que traga no surge por generación espontánea.
Esa gente aparece porque los mismos partidos que votan a favor del rentismo ponen las condiciones sociales para que haya gente a la que no le quede mas remedio que tragar.
De ahí viene el énfasis en destruir todos los soportes sociales del estado, para que quien haya tenido mala suerte no tenga mas remedio que tragar, dejando primero que el empresario le extraiga su energía y que luego el rentista le extraiga el sueldo, hasta que lo hayan extraído todo.
La única defensa que quedará al final será no tener hijos para recortar gastos y no añadir carne a la picadora rentista-empresarial. Pero incluso esa defensa tendrá poco recorrido porque en una o dos generaciones la fuerza de trabajo humana estará obsoleta.
Lo gracioso será que en ese entonces, todos los caseros rentistas se verán sin cuerpos humanos que explotar por su necesidad de vivienda cercana a los puestos de trabajo, y los empresarios de medio pelo que se creían clase alta descubrirán que en vez de explotar humanos ahora dependerán del precio que la corporación de turno le ponga a los robots, y entonces serán ellos los explotados, si es que por arte de magia todavía tienen clientes, claro.
La avaricia insondable de los que siempre quieren más nos lleva a todos al holocausto.