En Sheffield me lié con una jamba de 1'95. Era acojonte. Recuerdo que era un puto martes que montaron un fiestón universitario de la hostia y me pillé una mierda importante. Acabé agarrado a la bisharraca y rematé comiéndole la boca y metiéndole mano.
Cuando le insinué introducirle el gusano, la piba me mandó a tomar por culo de mala manera.
No hay quién las entienda. Yo creo que tuvo un momento lúcido y cayó en la cuenta de que yo era un puto gitano y se le cerró el coñio.