pakitopakito
Veterano
- Registro
- 5 Abr 2007
- Mensajes
- 1.212
- Reacciones
- 1.512
Desde el punto de vista médico, te puedo asegurar que es perfectamente llevable. Voy para sesenta años y llevo de forma estricta siendo vegetariano, unos veinte años y las analíticas que me hago anualmente están en los rangos saludables. Alguna vez me da la vitamina B12 alta pero es porque yo me suplemento adicionalmente; y también alguna transaminasa puede estar algo elevada, pero es por la creatina que tomo habitualmente.En todo caso, como digo, es una analítica saludable.No, está claro, a partir de cierta edad hacer las cosas por validación exterior es absurdo. ¿Pero que te lleva a dejar de comer animales, si se puede saber? Yo ya he escuchado a varios nutricionistas, que si bien, la dieta vegetariana puede ser buena por un tiempo, a la larga ofrece carencias que incluso con suplementos es difícil tapar, y no digo solo a nivel físico, sino también cerebral.
Y el hecho de comer unas cosas y otras no, como he mencionado, fue algo que poco a poco lo vas meditando y en cuanto tuve oportunidad, lo fui - como se dice ahora - implementando.
De primeras, no tengo mucho apego a la gastronomía. De pequeño me crié en un entorno en el que te van diciendo que eso era casi un valor universal e intocable y supongo que a modo de rebeldía, decidí que a mí no me iban a hacer monaguillo de esa religión. Hasta el gorro de los pintxos, la salsa tal o el pescado a la brasa cual. Qué turra por Dios. Siempre con la misma letanía. Dejénme vivir, cojones, que con un sangüis me apaño.No sé si alguna vez has ido a un txoko o una sociedad gastronómica. Yo a unos cuantos. Una cuadrilla de cuarentones y cincuentones, desde las ocho de la mañana hasta las tantas de la madrugada, comiendo y bebiendo: que si la tajada tienes que cambiar de agua cada seis horas, que si esto no liga bien con esto otro, que si el retrogusto que queda en el paladar hace aquello otro. Siempre pensé que eran analfabetos emocionales dándose palmaditas en la espalda para enmascarar lo que todo el mundo ve. Que no me cuenten películas: ...a esa gente lo que le pasa es que no folla y como no folla, tiene que emplear el tiempo en complicarse la vida con la dichosa cocina.Hala, ya lo he dicho.
Y no siendo un fanático del comer, pues no me fue costando hacerme vegetariano. Quizás porque tienes mascotas y se mueren. Quizás porque ves un video o una escena que te conmueve. Quizás porque un mermao de la cuadrilla, de los de toda la vida, se muere infartado con cuarenta años porque era campeón del mundo de ingerir chuletas... Simplemente un día te dices que no quiero que el cadáver de un animal, terrestre o de agua, esté ahí, en un plato, para alimentarme.
Y con respecto al tema de las pesas, no recuerdo que me bajara la fuerza, ni la velocidad de ejecución, ni ninguna merma significativa. La digestiones sí que eran muy llevaderas, y a paridad de peso corporal, no hubo cambios reseñables. Si se notan con la edad, pero esa es otra narrativa, como dice Rosalía.
Con todo te diré que hoy es bastante llevadero toda esta mentalidad. En parte porque ya tengo una edad y ya me importa bastante poco lo que diga el entorno y en parte, porque hoy no es tan extraño como hace veinte años. Entonces, -y esto si que me resultó un verdadero coñazo-, había estado viviendo en pareja y tener que estar todo el día justificando lo que comes o no comes, a ella y a su entorno, en los restaurantes, en las comidas familiares, etc era tan pesado que con frecuencia, por no ahondar en la incomodidad social, prefería comer lo que me echaran. Ni qué decir tiene, que por muy exquisita que fuera la comanda, si era carne o pescado, a mí me sentaba como un tiro.
Pero bueno, una vez que me separé y me fui a vivir solo, decidí que mi vida es mía y no de lo que se espera que debes hacer con ella y ello implica, entre otras muchas cosas, no comer ni carne ni pescado. Mis disculpas por el ladrillo.