Es largo...
Buenas tardes,
Estaba leyendo este post y he recordado un articulo de Oriana Fallaci que apareció en El Mundo después de los atentados de Nueva York.
En sus tres paginas; esta mujer; que no es santo de mi devoción; expresa de una manera bastante clara las cosas que muchos de vosotros habéis dicho en este hilo.
Desde aquel 11 de septiembre, muchas veces he releído este articulo y cada vez que lo hago siempre termino con un cierto regusto amargo; tal vez por ver descrita una realidad que poco a poco se va adueñando de nuestro día a día.
“.......Y dado que, intimidados por la palabra «racista», impropiamente utilizada, todos callan como conejos. Yo no voy a levantar tiendas a La Meca. Yo no voy a cantar padrenuestros y avemarías ante la tumba de Mahoma. Yo no voy a hacer pipí en el mármol de sus mezquitas ni a hacer caca a los pies de sus minaretes.
Cuando me encuentro en sus países (de los que no guardo buen recuerdo), jamás olvido que soy huésped y extranjera. Estoy atenta a no ofenderles con costumbres, gestos o comportamientos que para nosotros son normales, pero que para ellos son inadmisibles. Los trato con obsequioso respeto, obsequiosa cortesía, me disculpo si por descuido o ignorancia infrinjo algunas de sus reglas o supersticiones.
........Una tienda levantada para censurar, condenar e insultar al Gobierno italiano que les albergaba, pero que no les concedía los visados necesarios para pasearse por Europa y no les dejaba introducir en Italia la horda de sus parientes: madres, abuelos, hermanos, hermanas, tíos, tías, primos, cuñadas encinta e, incluso, parientes de los parientes. Una tienda situada al lado del bello Palacio del Arzobispado, en cuyas escalinatas dejaban sus sandalias o las babuchas que, en sus países, alinean fuera de las mezquitas. Y junto a las sandalias y a las babuchas, las botellas vacías de agua con la que se lavaban los pies antes de la oración. Una tienda colocada frente a la catedral con la cúpula de Brunelleschi y al lado del Bautisterio con las puertas de oro de Ghiberti.
Una tienda, por fin, amueblada como un vulgar apartamento: sillas, mesas, chaise-longues y colchones para dormir y hacer el amor, y hornos para cocer la comida y apestar la plaza con el humo y con el olor. Y, gracias a la inconsciencia del ENEL que ilumina nuestras obras de arte cuando quiere, luz eléctrica gratis.”
Os pongo el link al articulo entero, por si alguien desea leerlo entero, merece la pena.
https://www.mercaba.org/FICHAS/Articulos/la_rabia_y_el_orgullo_1.htm
Otra perla del articulo.
"...nunca hubo una decisión del Parlamento invitando o solicitando a nuestros huéspedes a abandonar sus países. «Venid, venid, que os necesitamos. Si venís os regalamos una finca en Chianti». Han llegado aquí por propia iniciativa, con sus malditas pateras y ante las barbas de los policías que intentaban hacerles regresar. Más que una emigración es, pues, una invasión efectuada bajo la consigna de la clandestinidad. Una clandestinidad que preocupa porque no es una clandestinidad bondadosa y dolorosa. Es una clandestinidad arrogante y protegida por el cinismo de los políticos que cierran un ojo y, a veces, los dos ante ella."
Un saludo