A las siete de la tarde, en uno de los colegios de mi pueblo estaban muy nerviosos porque faltaba gente sin ir a votar. El apoderado del PSOE salió a la calle comenzó a hacer llamadas atacado y 20 minutos después empezó a llegar el voto cautivo uno detrás de otro con las mujeres e hijos. El que no trabajaba en la junta trabajaba en la diputación. El que no tenía a los niños en alguna empresa de la junta tenía a la mujer cobrando el paro toda la vida si haber hechado los jornales. Menudo desfile de parásitos. Y como nos conocemos todos y la gente ya no tiene miedo, empezaron las risas y los picotazos en la cresta.
-Vamos, que hay que ganarse el PER.
-Venga, que luego no le firman los jornales a tu mujer
-A pagar el puestecillo de tú zagala...
-Luego sacais pecho de que el zagal aprobó la oposición. Ya se ve ya donde la aprobó...
-Corre que son las ocho y todavía despiden a tu zagala.
Todo esto con el todopoderoso Giralte delante, que tenía la vena del pescuezo como la goma del butano y a punto de reventar y la cara tan colorada que estaba a un grado de la ignición.
Esos comentarios hubiesen sido impensables hace 10 años. La gente le ha perdido el miedo y el respeto al PSOE y eso le duele más a algunos que la perdida de votos.
Vosotros no sabéis lo que era criticar o enfrentarse al PSOE en los pueblos de la Andalucía profunda hace 20 años
Yo no he vivido en un pueblo, pero se veían las maneras
Lo mejor eran aquellos autobuses que llegaban de los pueblos
Esto es un fenómeno fascinante, y si Fernando Aramburu se atrevió a novelar una historia de coacciones políticas con su desarrollo y final en Patria no veo cómo nadie se ha atrevido a hacer lo mismo con la historia de captación de rehenes como sistema político de parte de la psoe de Andalucía, porque para los conocedores de cómo funciona el crimen es algo de mucha enjundia ver que para conseguir lo mismo, en Nápoles o Calabria hay que mancharse las manos de sangre mientras que en Sevilla basta con fundar un partido y tejer y tejer redes que todo lo copen.
Y más fascinante aún cómo, estando todo atado y bien atado, los hijos de esos padres, unos rehenes felices, y otros cautivos sin convencer pero remando en la misma dirección, fueron capaces de romper (en parte) con eso y despojarlos del poder, hablarles claro, plantarles batalla ideológica, desafiarlos políticamente.
La imagen de las hordas de pobres paniaguados descendiendo de los autobuses del partido como los cien mil hijos de San Luis del Socialismo llenando el mitin pueblo por pueblo mientras el jefe rojo los arenga y dirige como un rebaño es digna de un episodia de Gomorra adaptado a Andalucía.
Y ese camino es difícil de desandar, porque todo lo que toca el socialismo lo pudre hasta las raíces.
Hoy me hablaba tipo, sin venir a cuento, que "estos" se van a cargar la Sanidá y que si te da un cáncer te mueres por la calle.
Este hombre fue un trabajador ejemplar y consciente de la economía hasta que a los 5x le cayó una paga de surnormal por la que además de facturar hasta algo más de los 10000 (que factura a nombre de sus hijos) cotiza por el régimen general mientras se toca los guevos sin pagar nada.
Y decía que "estos" se van a cargar la Sanidá, no ellos, que no pagan.