En esta guerra hay que ir, obviamente, con Irán, y contra el proyecto imperialista del etnoestado narigudo y su mascota usana liderada por el panocho bravucón. No queda otra, y el gustazo de ver como se han visto liquidadas todas las bases usanas en Oriente Medio (ojalá lo mismo en Europa y liquidar la puta OTAN) y a la diplomacia estadounidense mendigando un acuerdo para salir de un entuerto del que muy difícilmente van a salir victoriosos, no tiene precio.
El problema es que cuando la vida del estado ilegítimo y criminal de los narigudos ya no sea posible en el próximo oriente, igual se van al cono sur de América a dar por culo a los argentinos y se apropian de la Patagonia, como dicen los que hablan del Plan Andinia y toda esa mandanga. El estado narigudo y la élite jázara mundial son los responsables permanentes del caos de las naciones y de todas las Agendas que nos aplican de manera indiscriminada y a fuego desde hace décadas, de la destrucción de Europa a todos los niveles, material, biológica y espiritualmente. Podrían dedicarse a darse cabezazos en el muro de las lamentaciones y dejar de dar por culo con su proyecto de la gran israhell, dejar de perpetrar agresiones militares a terceros países e irse a tomar por el culo. Nos harían un favor al resto del mundo.