Joder, yo tengo una amiga lesbiana del barrio de salamanca y una vez nos contó cuando trajeron un niño saharaui de estos que te daban en verano con los cuadernos del santillana.
Se pensaban que les enviarían un crio dócil que fliparía pepinillos en la piscina, el parque de atracciones y haciendo 3 comidas regulares al día pero en su lugar le debieron, atendiendo a su relato, enviar a un taliban enano e imberbe que fue un puto demonio, les decía que la comida era asquerosa, que ellas eran unas putas (ahí pude introducir apostillas que juzgué oportuno omitir), que se iban a condenar, y que todo era una puta mierda, y bueno, les dió el verano.
El relato era en si un descojono tras otro, eso si.