Los panchitos, sucios y roñosos como son, cuando Colon los descubrió, debían oler a perrete chico, estando en taparrabos y canibalizando a las tribus vecinas como estaban en continuas guerras de exterminio. Si alguien les legó un ápice de civilización y buenas costumbres fuimos nosotros, y encima nos follamos a sus indias, que con ese cuerpo de peonza y los bigotes de un general de caballería no merecían más que infinito desprecio, así que no hablen mucho.