MI ASESINATO

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MITROFAN

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Yo era un oso cariñoso que nunca había hecho daño a nadie. Hace mucho tiempo que me habían sacado del bosque encerrándome en una pequeña jaula. A causa de la pérdida de mi familia y de mi libertad me entristecí profundamente, pero nunca ataqué a nadie. Con el paso del tiempo me acostumbré a vivir entre los hombres, me gustaba jugar con los niños del pueblo, y todos en la aldea me querían por mi caracter bondadoso.
Pero un día del pasado mes de Agosto, me sacarón de mi jaula, me obligarón a beber vodka mezlado con miel para emborracharme y me arrojarón en un claro del bosque, allí me apalearón y me dejarón tirado aturdido, medio muerto, y vomitando sangre.

Luego apareció un hombre con un rifle con el que me apuntó. Mareado y dolorido le miré a los ojos suplicando clemencia, pero el babeaba de placer, no tuvo ninguna duda al disparar. ¡Cómo iba a disfrutar contándo a sus nietos cúan valientemente había cazado en los bosques de un lejano país a una bestía salvaje!. Que viril y orgulloso se sintió al acabar con mi vida.

Antes de ayer la nieta menor del valiente cazador cumplió un año, quizás le regaló un osito de peluche.... para que se vaya entrenando.
 
ESO TE PASA POR SER UN PUTO BORRACHO
 
MITROFAN rebuznó:
Yo era un oso cariñoso que nunca había hecho daño a nadie. Hace mucho tiempo que me habían sacado del bosque encerrándome en una pequeña jaula. A causa de la pérdida de mi familia y de mi libertad me entristecí profundamente, pero nunca ataqué a nadie. Con el paso del tiempo me acostumbré a vivir entre los hombres, me gustaba jugar con los niños del pueblo, y todos en la aldea me querían por mi caracter bondadoso.
Pero un día del pasado mes de Agosto, me sacarón de mi jaula, me obligarón a beber vodka mezlado con miel para emborracharme y me arrojarón en un claro del bosque, allí me apalearón y me dejarón tirado aturdido, medio muerto, y vomitando sangre.

Luego apareció un hombre con un rifle con el que me apuntó. Mareado y dolorido le miré a los ojos suplicando clemencia, pero el babeaba de placer, no tuvo ninguna duda al disparar. ¡Cómo iba a disfrutar contándo a sus nietos cúan valientemente había cazado en los bosques de un lejano país a una bestía salvaje!. Que viril y orgulloso se sintió al acabar con mi vida.

Antes de ayer la nieta menor del valiente cazador cumplió un año, quizás le regaló un osito de peluche.... para que se vaya entrenando.


Claro, y luego se monto en la moto, llego al puerto, embarco en el "bribon" y ahi se las den todas.
 
The_Dead rebuznó:
tonterias y emoticonos mil


No deberias sobreactuar tanto cuando finjas ser idiota, se nota que lo haces aposta.
 
Han dicho lo de al final follaste?

Pa seguir con la tónica.
 
Si, esque los osos son tan tiennnnooosss.

bear_attack.JPG
 
yo tambien leo la jueves.escanee esa pajina q ortega y pacheco se lucieron.lastima q la revista saliera hoy...si te hubieras esperado..... :lol: :lol:
 
En otros tiempos, el creador del hilo, lo hubiera adornado con links a noticias relacionadas y con una ingente cantidad de fotos de osos muertos, cazadores borrachos y homosexuales, y ya de paso, una galería de las ejecuciones de los zares durante la revolución.

No hay manera
 
MADXTAR rebuznó:
Si, esque los osos son tan tiennnnooosss.

Hay una parte censurada en el medio o es mi imaginación? Justo en la parte genital, quizas querían tapar los genitales por pudor...
 
Flendis rebuznó:
MADXTAR rebuznó:
Si, esque los osos son tan tiennnnooosss.

Hay una parte censurada en el medio o es mi imaginación? Justo en la parte genital, quizas querían tapar los genitales por pudor...


no es mas probable que el oso se lo haya comido tambien? a ver si te crees que el oso va a pensar "a ver como me como este señor sin rozarle la polla con una oreja"
 
Esta claro de primera hora.

Ese estupido oso era un jodido hijodeputa, y todo lo que le vino
fue a raiz de su borrachera mental.

Posiblemente yo no hubiera sido tan benevolente de permitirle
esa ultima mirada, y le hubiera cortado los ojos primero.
Pero claro, el morbo de ver como mira su propia muerte a veces
puede a nuestro corazoncito... :roll:

Ese viejo chocho no solo hizo bien, sino que despoblo el bosque
de un engendro mas.
Ya quedan menos.

La siguiente pagina de la trilogia --> La caza del gitano/rumano

Aun esta indeciso de si la tercera sera el retorno del manfloro, o
un puentepalo masivo hacia el autor de este hilo.
Que por cierto, es un completo HIJODEPUTA
 
Flendis rebuznó:
MADXTAR rebuznó:
Si, esque los osos son tan tiennnnooosss.

Hay una parte censurada en el medio o es mi imaginación? Justo en la parte genital, quizas querían tapar los genitales por pudor...

doy fe que una foto se le veian perfectamente los huevos
 
Benito rebuznó:
Flendis rebuznó:
MADXTAR rebuznó:
Si, esque los osos son tan tiennnnooosss.

Hay una parte censurada en el medio o es mi imaginación? Justo en la parte genital, quizas querían tapar los genitales por pudor...


no es mas probable que el oso se lo haya comido tambien? a ver si te crees que el oso va a pensar "a ver como me como este señor sin rozarle la polla con una oreja"

Es verdad, la imagen original se le ve el pito... pero esa es la que pille primero por internet.... asi que el resto a vuestra imaginacion piratones. :twisted:
 
Pérez Reverte rebuznó:
Va un cazador por el bosque proceloso, armado con su escopeta de un solo tiro. Viste en plan Rambo: camuflaje, gorro verde y demás. Nacido para matar, como dicen los lejías. Avanza así por la foresta, cauto, el arma dispuesta, cuando ve a un oso que está al pie de un árbol, roncando la siesta: un oso adulto, normal, pardo. De infantería. Al verlo, nuestro cazador se acerca de puntillas como el gato Silvestre, apunta el chopo y desde tres o cuatro metros de distancia le arrea un escopetazo. Y le falla. Al oír el tiro, el plantígrado abre un ojo, mira al cazador, abre el otro ojo, se levanta sacudiéndose las ramitas de pino y las hojas secas de la pelambre, y le dice: «Chaval, has tenido mala suerte. Soy un oso gay, o sea, maricón. Y no me gusta que me disparen a la hora de la siesta. Así que, para escarmentarte, ven aquí, que te voy a poner los pavos a la sombra». Y dicho y hecho; el oso agarra al cazador, y zaca. Lo sodomiza.

El cazador se toma el asunto con muy poca deportividad. «¡Venganza!», grita cuando corre al pueblo más cercano, que casualmente es Eibar. Llega, entra en una armería y pide un fusil mataosos de cinco tiros. Echa atrás el cerrojo y con mano airada mete los cartuchos. Clac, clac, clac, clac, clac. Se va a enterar, piensa tomando de nuevo el camino del bosque. Se va enterar. Avanza así nuestro intrépido y vengativo cazador entre los árboles, el fusil dispuesto para la sarracina, los ojos inyectados en sangre. Y al fin divisa al oso maricón que está de espaldas, entretenido con un panal de rica miel al que da golosos lengüetazos, ajeno a la tragedia que se cierne sobre su vida, y a lo peligroso que se ha vuelto el planeta azul. El caso es que se aproxima con sumo tiento el cazador, apuntando a la osuna cabeza No quiere fallar, así que se acerca más, y más más. Está a un metro, y el oso sigue a lo suyo. Entonces, con una risa locuela, resuelto al escabeche, el cazador grita de nuevo «¡venganza!» aprieta cinco veces el gatillo. Bang, bang, bang, bang, bang. Le pega cinco tiros como cinco sartenazos al oso. Y el muy gilipollas falla los cinco. Entonces el oso se vuelve despacio, con mucha flema, y se lo queda mirando. «Hombre-dice-pero si es mi amigo el escopetero». Luego se le acerca, sonriente. «Pues ya sabes, chaval -dice-. Yo Tarzán, tú Jane. Cinco tiros son cinco ñaca-ñacas. Ven, mi vida». El cazador intenta largarse, pero el oso, que es muy ágil aunque no lo parezca, da una especie de salto de ballet y lo trinca. Luego se lo calza cinco veces, una detrás de otra. Cling, cling, cling, cling. Cling.

Imagínense ahora a ese cazador volviendo al pueblo -esta vez camina ya con cierta dificultad camino de la armería. Ese cazador que entra en la tienda gritando «venganza» como un descosido. Esa ametralladora que compra. “¿Cuántos tiros le pongo?” , pregunta el armero. «Doscientos», responde. Imagínense luego a ese cazador camino del bosque con la ametralladora colgada, poniéndose alrededor de los hombros y del cuello, con manos temblorosas por la cólera, las cintas de reluciente munición. «¡Venganza!». Y ahora imagínense ese bosque donde canta el mirlo, o lo que cante, y donde las ardillas, asustadas y tímidas en sus ramas, ven pasar al cazador con cara de jinete del Apocalipsis. «¡Venganza!», grita de nuevo el Rambo. Llega así hasta el oso; que es un oso maricón, sí, pero culto, y en ese preciso instante se encuentra leyendo una autobiografía de José María Mendiluce. Y sin más, a un palmo de su cabeza, le dispara la cinta entera. Ratatatatatat, Doscientos tiros uno detrás de otro, sin respirar. Y le falla los doscientos. Entonces el oso lo mira chasquea la lengua, cierra el libro y se levanta despacio, como con desgana. Luego se acerca un poco más al cazador, que se ha quedado de pasta de boniato, le pasa un brazo peludo por los hombros y le pregunta, en tono de confidencia: «Venga, colega. Sé sincero... ¿Tú aquí no has venido cazar, ¿verdad?».
 
Ese es el famoso chiste del oso!!!!!!
pero remasterizao

Yo lo conocia con multiples osos, que pillaban por la espalda al
que habia matao a su hijo, primo, hermano, etc.
Al final llegaba el megaoso y le preguntaba lo mismo jajaja
 
No cuadra, debajo del falo hay hierba, y no deberia haber hierba, mas bien vísceras, huesos, restos.

Parece que en la cintura termina el cuerpo y comienze el verde pastizal.

No, no me cuadra.
 
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