Lo que no he entendido nunca es el apoyo tácito o explícito de la Izquierda mundial hacia un régimen como el de los ayatolás, que es casi como la iglesia medieval. Bueno, no es difícil de entender si te pones a pensar en los trucutrucus que se ha ran gastado los imanes esos financiando medios de prensa y partidos políticos como Pudimos a lo largo del mundo, eso yes.
Bien fácil de entender.
Un común gusto inmaduro y degenerado por el pensamiento mágico. La pequeña perversioncilla que tienen de negar la la ley de la evolución y hacerse pajas con la de la volición. Desear muy, muy fuerte, que el hombre sea lo que ellos quieren que sea, en vez de lo que realmente es. Otro sucio animal sujeto a la primera ley.
Y en base a esa mierda construyen castillos en el aire de ideología barata en los que habitan. Llámalo teología o social comunismo, da igual. En esencia es la misma mierda, una cuestión de fé.
Cuestión de fé, la seguridad o confianza en algo que no se puede probar mediante la evidencia empírica o el método científico.
Negando la izquierda el empirismo, y las teocracias ambos conceptos.
Por lo demás, en su aparato represivo, funcionan de igual manera, lanzando anatemas sobre cualquiera que cuestione el valor moral de su utopía. Porque esa es la peana desde la que ambos justifican los infiernos sobre la tierra que desatan, el preciosismo moral de sus paraísos.
Pragmatismo versus idealismo. Pájaros en la cabeza versus resolver problemas. Niños confusos ávidos de poder y reconocimiento versus adultos.
Putos críos de mierda corriendo por el mundo con treinta balas de moralismo e ideología en los cargadores de sus cuernos de chivo, sembrando el caos cada vez tocan pelo hasta que vuelve a tocar limpiar las heces que siempre se escurren de sus pañales sobre las cabezas de los pobres cabrones que los sufren.