«Todos los que quisieron se pudieron marchar de Nueva Orleans»
«El Gobierno no abandonó a las personas afectadas por el huracán»
El cónsul honorario de España en el sur del estado de Texas, Fernando Iglesias Moral, se encuentra estos días en la Felguera, su localidad natal, por motivos familiares. En Estados Unidos tiene bajo su jurisdicción veintidós condados que ocupan una extensión más grande que Galicia y Asturias juntos. Vive muy cerca de Nueva Orleans, en la ciudad de Corpus Christi, desde donde asistió a la llegada del huracán «Katrina».
-¿La peor catástrofe natural de Estados Unidos en los últimos años?
-Es cierto que estamos ante una gran catástrofe, pero las noticias de las agencias de comunicación que llegan a España no se ajustan en absoluto a la realidad, porque dibujan una situación totalmente catastrófica y esto no es así. La fiera no es tan peligrosa como la pintan. Además, el Gobierno estadounidense está completamente volcado con las personas afectadas por el «Katrina».
-Pero en las imágenes de televisión se ve mucha gente aún en Nueva Orleans en situaciones difíciles.
-Todas las personas que quisieron marchar pudieron hacerlo; de hecho, de Nueva Orleans salieron miles de personas por la famosa Autopista 10, y las que quedaron en la ciudad es que no les importaba sufrir los efectos del huracán o sencillamente que no quisieron dejar sus casas. Tal vez también se dieron casos de gente que no salió porque no tenía automóviles o dinero para hacerlo.
-Las críticas contra la actuación del Gobierno son muchasÉ
-El Gobierno no abandonó a las personas afectadas por el huracán. De hecho, sólo en el estado de Texas hay más de 200.000 familias que están perfectamente amparadas. Además, ya hay asignados miles de millones de dólares para paliar los daños del «Katrina».
-Uno de los más violentos que se recuerdan...
-Sí, pero en el golfo de México estamos acostumbrados a los huracanes, un fenómeno de la naturaleza que lo vemos con normalidad porque se producen todos los años entre el 1 de junio hasta el 30 de noviembre, por lo que todas nuestras casas están preparadas para resistirlos porque es algo que forma ya parte de todas nuestras vidas.
-¿Tuvieron en todo momento la información necesaria para conocer perfectamente lo que se les avecinaba?
-Desde la formación del huracán el canal de televisión especializado en información meteorológica ofrecía continuamente información sobre su evolución y sobre la ruta que iba a seguir, así como su progresivo aumento de intensidad. Por lo tanto, el «Katrina» no pudo coger a nadie desprevenido por falta de información.
-Pero Nueva Orleans quedó finalmente anegada por el agua.
-El problema grande que tiene Nueva Orleans es que es una ciudad que está situada bajo el nivel del mar y en medio de un lago y el río Mississippi, de los que está protegida por grandes diques, pero que cuando se rompen se producen las lógicas inundaciones como ocurrió en este caso. No obstante, insisto, el ciclón «Katrina», con toda su fuerza, ya se veía venir, con lo cual la gente ya tenía que estar preparada para hacerle frente.
-Ahora los que quedaron tienen que hacer frente a una difícil situación.
-El problema después de un huracán es que no hay agua del grifo, potable, falta la luz eléctrica, y las cloacas rebosan. Ahora, decir que se está muriendo gente no es del todo cierto porque tenemos suficientes médicos y medios materiales y humanos para arreglar las cosas.
-Ahora queda la reconstrucción de toda la zona, tanto de las casas como de las infraestructuras.
-Que durará bastante tiempo, pero tanto el Gobierno como las aseguradoras se volcarán con los afectados como hacen siempre. Aquí empieza la otra cara de la moneda, ya que en las labores de reconstrucción participarán muchísimos profesionales que van a ganar mucho dinero durante el tiempo que dure su trabajo.