Estimado Pacotillo,
He tenido el placer de viajar en repetidas ocasiones a Argentina (viajar es la mejor manera de librarse de prejuicios) y he de felicititarte por tener un país tan hermoso, tan bello en todos sus paisajes.
Siempre he considerado a los argentinos, y sin duda lo son (sobre todo el porteño), tramposillos, pillos, liantes, sabelotodos, o como dicen por allá, agrandado y cancherito. Sin embargo, esto no quita para que sean tan buena gente como lo puede ser un español o un polaco, al margen de las condiciones que la sociedad marca por el hecho de haberse criado en determinado país.
Los españoles, en su día, tuvimos la suerte de poder ir a su país, con una mano delante y otra detrás. Ustedes nos apoyaron, nos brindaron amistad, nos dieron trabajo y comida, y gracias a eso salimos adelante. Pero el tiempo pasa y con él las circunstancias, y ahora son ustedes los que tienen que venir aquí. Bien, le diré que están más y mejor cualificados para el trabajo que el español medio. Que su nivel cultural y su capacidad de trabajo y sacrificio ampliamente nos superan. Que un argentino sobreviviría sin problemas en el Polo Norte. Aun así, mire cómo se lo agradecen, insultándole y llamándole 'sudaca de mierda'.
Esto me recuerda a una anécdota que me pasó hace años: fui con un amigo de Madrid a Perú, y allí, en un bar, conocimos a un peruano de ideología nazi. A mi amigo aquello le hizo mucha gracia, porque no entendía como un ser para él 'rastrero e inferior', podía darse el lujo de sentirse superior. Bien, pues digo aquí lo mismo que le dije a él: salgamos fuera, y veremos que para muchos países avanzados, España no es el sur de Europa, sino el Norte de África. En Suecia nos llaman 'turcos', y en Irlanda tenemos cierta fama de ladronzuelos. Si un español sale con una alemana, no será muy bien visto por la familia de ella. En fin, mil motivos para explicar que somos una mierda, pero cuando vienen los ciegos, es fácil sentirse un rey siendo tuerto.
Vayan, vayan ustedes a EEUU y cuéntenle sus ideología de derechas (quien las tenga de los que están leyendo esto) a un yanqui, y verán cómo se mean de risa. Allí somos venezolanos, bajitos y morenitos, y a nuestro Antonio Banderas sólo lo quieren para que haga papeles de mejicanito peleón.
A veces los árboles no nos dejan ver el bosque.