Bigalow
Aborto de Forero
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- 26 Feb 2026
- Mensajes
- 14
- Reacciones
- 14
CHICA
Nombre "artístico": Valery.
Nacionalidad:: Colombiana.
Edad aproximada: 30 y pocos, quizás 10 más de los que se anuncia (23).
Fotos falsas o retocadas?: Completamente editadas con IA. Incluso el vídeo que me mandó por WhatsApp la encargada del burdel está manipulado por software de rejuvenecimiento facial.
Descripción de Cara: Normalita, no haría girar las cabezas a su pasó por una calle.
Descripción de Cuerpo: No está del todo mal, está bien constituida, tiene buenas tetas y un buen culo pero como tampoco hace anal, al que le guste esa práctica se queda con las ganas de profundizar en ese asunto.
Descripción de Carácter: Algo descarada e impertinente, me hizo muchas preguntas personales que no venían a cuento. Te entretiene de esa manera y van pasando los minutos.
Fumadora: Sí, y no precisamente de tabaco.
CONTACTO
Teléfono: 691465258.
Web/Anuncio: Zaragoza69 y Emasex.
Dirección: calle Estébanes, en el mismo portal del desaparecido y legendario burdel especializado en rusas.
LUGAR DE ENCUENTRO
Aire Acondicionado/Calefacción: No/Si
Discreción del lugar: Escasa (por no decir nula) sobre todo a horas en las que abre la hostelería de la calle.
Valoración de las instalaciones: 0/10, a años luz del que había sido uno de los mejores y más afamados prostíbulos de la ciudad situado varias plantas por abajo.
SERVICIO
Fecha aproximada de la experiencia: Últimos días de enero de 2026
Tarifa contratada: 1 hora: 120€
Duración real del servicio: Unos 40 minutos desde que entré y salí de aquel antro.
Besos: Me hubiese dado igual besar a una sexdoll, no da besos a pesar de que me lo aseguró la madame que la suplantaba en WhatsApp.
Mamada (con/sin protección): Sin y sin muchas ganas, todo hay que decirlo.
Cunnilingus: Sí
Griego: No
Valoración de la experiencia(0 a 10): 1/10
¿Repetirías?: Jamás, ni aunque me pagaran a mí los 120€.
Relato del encuentro:
Me cautivaron sus fotos y di el paso de ponerme en contacto por WhatsApp, incauto de mí. Luego me enteré que no era ella la que contestaba los mensajes sino la madame del tugurio, una señora entrada en años y con muy malas pulgas (tipo madrastra de Cenicienta), según me contó la propia chica. Tuve la impresión de que ella no se encontraba muy a gusto allí y que algo la ataba, ¿podría estar dentro de una red de explotación de colombianas? Aquello tenía toda la pinta.
Había quedado ya el día anterior por la tarde para las 11 de la mañana del día siguiente. A la hora acordada me presenté allí, pero me retrasó la cita un cuarto de hora porque estaba desayunando, no le di importancia en ese momento. Pensaba en los buenos recuerdos de los momentos vividos en aquel edificio de las banderitas tantos años atrás... Cuando terminó de desayunar, me dió las indicaciones, era un par de plantas más arriba del otro, el infierno me esperaba arriba del que fuera el paraíso en otro tiempo, ¡qué terrible paradoja! Tardaron varios minutos en abrirme el portal y eso ya me inquietó muchísimo. Por fin me abre, subo al piso y una chica en lencería roja me abre la puerta, le pago y entramos a una pequeñísima habitación sin ventana presidida por un desorden que daba hasta miedo. En la misma cama había de todo lo que os podáis imaginar, sólo quedaba la mitad libre de prendas de ropa y de otros objetos bastante diversos. Esperé allí metido a que se fuera a lavar los dientes porque acababa de desayunar huevos fritos pero el tufo a marihuana que se percibía en aquel cuchitril me dejó medio grogui al no contar con ventilación, sin duda ella iba bien puesta de hierba ya a esas horas de la mañana. A su regreso empezó a hablarme de Dios, me quedé a cuadros, ella parece ser muy creyente, pero claro, yo allí había venido a otra cosa bien distinta que escuchar un sermón dado por una lumi colombiana; me habló de su familia, sobre todo de su hijo, y que hacía ésto por él y blablabla, seguían pasando los minutos... Cortaba bastante el rollo al escuchar sus problemas y responder a preguntas sobre mí, algunas bastante impertinentes. La situación era de lo más surrealista que he vivido en muchísimos años visitando escorts, sólo deseaba en aquellos primeros momentos que se me tragara la tierra para desaparecer de allí.
Por los tatuajes comprobé que se trataba de la misma chica de las fotos y del vídeo pero manipulados por IA y que me mandó la madame, porque si no era para dudarlo. Se parecían tan poco...
Vas hasta allí con la idea de quedar con una especie de teen colombiana y lo que te encuentras es algo muy distinto, indescriptible, como para entrar en shock. Seguro que en puticlubs de carretera de quinta categoría no te encuentras semejante desastroso panorama. La habitación estaba hecha un auténtico asco, así no se puede recibir a un cliente, me parece intolerable y daban ganas de salir a hablar con la madame para pedirla la hoja de reclamaciones.
De sexo en sí hubo poco, escasamente un cuarto de hora y porque le insistí que a eso había venido y algo había que hacer... Breve mamada, a cuatro y acabé en el condón con un misionero en la variante del yunque, y no hacía otra cosa que meterme prisa para que me corriera lo antes posible.
Por cierto, antes de eso me pidió 20 € de suplemento si ella jugaba con un pollón de látex que había en la cama junto al montón de cosas que formaban parte de aquel caos. Estuvo en ello un par de minutos y ya está. Al final acabé tan cabreado que me negué a dárselos, me pareció una tomadura de pelo, un timo, una estafa, que si no fuera lo que es, se podría haber hasta denunciado. Salí de allí con la sospecha de que ese piso podía estar controlado por algún tipo de cártel colombiano, vete a saber...
En resumen, la experiencia fue una terrible pesadilla difícil de olvidar. Espero haber ayudado a quiénes se sientan tentados por sus anuncios o de otros que lleven a ese piso-trampa, allí nada es lo que pensarías encontrarte, ojalá nadie más pique en el anzuelo. Fue una experiencia traumática, la peor que he vivido en este mundillo con gran diferencia.
Nombre "artístico": Valery.
Nacionalidad:: Colombiana.
Edad aproximada: 30 y pocos, quizás 10 más de los que se anuncia (23).
Fotos falsas o retocadas?: Completamente editadas con IA. Incluso el vídeo que me mandó por WhatsApp la encargada del burdel está manipulado por software de rejuvenecimiento facial.
Descripción de Cara: Normalita, no haría girar las cabezas a su pasó por una calle.
Descripción de Cuerpo: No está del todo mal, está bien constituida, tiene buenas tetas y un buen culo pero como tampoco hace anal, al que le guste esa práctica se queda con las ganas de profundizar en ese asunto.
Descripción de Carácter: Algo descarada e impertinente, me hizo muchas preguntas personales que no venían a cuento. Te entretiene de esa manera y van pasando los minutos.
Fumadora: Sí, y no precisamente de tabaco.
CONTACTO
Teléfono: 691465258.
Web/Anuncio: Zaragoza69 y Emasex.
Dirección: calle Estébanes, en el mismo portal del desaparecido y legendario burdel especializado en rusas.
LUGAR DE ENCUENTRO
Aire Acondicionado/Calefacción: No/Si
Discreción del lugar: Escasa (por no decir nula) sobre todo a horas en las que abre la hostelería de la calle.
Valoración de las instalaciones: 0/10, a años luz del que había sido uno de los mejores y más afamados prostíbulos de la ciudad situado varias plantas por abajo.
SERVICIO
Fecha aproximada de la experiencia: Últimos días de enero de 2026
Tarifa contratada: 1 hora: 120€
Duración real del servicio: Unos 40 minutos desde que entré y salí de aquel antro.
Besos: Me hubiese dado igual besar a una sexdoll, no da besos a pesar de que me lo aseguró la madame que la suplantaba en WhatsApp.
Mamada (con/sin protección): Sin y sin muchas ganas, todo hay que decirlo.
Cunnilingus: Sí
Griego: No
Valoración de la experiencia(0 a 10): 1/10
¿Repetirías?: Jamás, ni aunque me pagaran a mí los 120€.
Relato del encuentro:
Me cautivaron sus fotos y di el paso de ponerme en contacto por WhatsApp, incauto de mí. Luego me enteré que no era ella la que contestaba los mensajes sino la madame del tugurio, una señora entrada en años y con muy malas pulgas (tipo madrastra de Cenicienta), según me contó la propia chica. Tuve la impresión de que ella no se encontraba muy a gusto allí y que algo la ataba, ¿podría estar dentro de una red de explotación de colombianas? Aquello tenía toda la pinta.
Había quedado ya el día anterior por la tarde para las 11 de la mañana del día siguiente. A la hora acordada me presenté allí, pero me retrasó la cita un cuarto de hora porque estaba desayunando, no le di importancia en ese momento. Pensaba en los buenos recuerdos de los momentos vividos en aquel edificio de las banderitas tantos años atrás... Cuando terminó de desayunar, me dió las indicaciones, era un par de plantas más arriba del otro, el infierno me esperaba arriba del que fuera el paraíso en otro tiempo, ¡qué terrible paradoja! Tardaron varios minutos en abrirme el portal y eso ya me inquietó muchísimo. Por fin me abre, subo al piso y una chica en lencería roja me abre la puerta, le pago y entramos a una pequeñísima habitación sin ventana presidida por un desorden que daba hasta miedo. En la misma cama había de todo lo que os podáis imaginar, sólo quedaba la mitad libre de prendas de ropa y de otros objetos bastante diversos. Esperé allí metido a que se fuera a lavar los dientes porque acababa de desayunar huevos fritos pero el tufo a marihuana que se percibía en aquel cuchitril me dejó medio grogui al no contar con ventilación, sin duda ella iba bien puesta de hierba ya a esas horas de la mañana. A su regreso empezó a hablarme de Dios, me quedé a cuadros, ella parece ser muy creyente, pero claro, yo allí había venido a otra cosa bien distinta que escuchar un sermón dado por una lumi colombiana; me habló de su familia, sobre todo de su hijo, y que hacía ésto por él y blablabla, seguían pasando los minutos... Cortaba bastante el rollo al escuchar sus problemas y responder a preguntas sobre mí, algunas bastante impertinentes. La situación era de lo más surrealista que he vivido en muchísimos años visitando escorts, sólo deseaba en aquellos primeros momentos que se me tragara la tierra para desaparecer de allí.
Por los tatuajes comprobé que se trataba de la misma chica de las fotos y del vídeo pero manipulados por IA y que me mandó la madame, porque si no era para dudarlo. Se parecían tan poco...
Vas hasta allí con la idea de quedar con una especie de teen colombiana y lo que te encuentras es algo muy distinto, indescriptible, como para entrar en shock. Seguro que en puticlubs de carretera de quinta categoría no te encuentras semejante desastroso panorama. La habitación estaba hecha un auténtico asco, así no se puede recibir a un cliente, me parece intolerable y daban ganas de salir a hablar con la madame para pedirla la hoja de reclamaciones.
De sexo en sí hubo poco, escasamente un cuarto de hora y porque le insistí que a eso había venido y algo había que hacer... Breve mamada, a cuatro y acabé en el condón con un misionero en la variante del yunque, y no hacía otra cosa que meterme prisa para que me corriera lo antes posible.
Por cierto, antes de eso me pidió 20 € de suplemento si ella jugaba con un pollón de látex que había en la cama junto al montón de cosas que formaban parte de aquel caos. Estuvo en ello un par de minutos y ya está. Al final acabé tan cabreado que me negué a dárselos, me pareció una tomadura de pelo, un timo, una estafa, que si no fuera lo que es, se podría haber hasta denunciado. Salí de allí con la sospecha de que ese piso podía estar controlado por algún tipo de cártel colombiano, vete a saber...
En resumen, la experiencia fue una terrible pesadilla difícil de olvidar. Espero haber ayudado a quiénes se sientan tentados por sus anuncios o de otros que lleven a ese piso-trampa, allí nada es lo que pensarías encontrarte, ojalá nadie más pique en el anzuelo. Fue una experiencia traumática, la peor que he vivido en este mundillo con gran diferencia.
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