Yo también le quiero, Gable. Benchis de frenchi.
Y hablando de Morriconne, hamazord acsoluto, para mí lo dió todo cuando se amoldó a los patrones dados por otro genio del cine, la música, la actitud y el bienpensar en general: John Carpenter. Morricone se adaptó a la fórmula minimalista compositiva que solía realizar Carpenter, basada en unos ejercicios que le ponía su viejo de pequeño (que vendrían a ser como pintar palotes para los retras o ejercicios de esos de mecanografia para las jennys en reinserción), y terminó por marcarse una beseón del recopón para La Cosa.
Carpenter era hamo, y lo sabéis, hijos de lol.
PD: Moroder, Faltermeyer y el más tuno de Il Goblin, el Simonetti, no valen ni para hacer la OST de Feriante, the movie, pero eso no es óbice para que tengan una rsenal de temazos del cagar coca.