Con Una PequeÑa Ayuda De Mis Amigos

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EL SIGUIENTE RELATO ES UNA FICCIÓN LITERARIA QUE ANALIZA LA MENTE Y EL COMPORTAMIENTO DE UN PERSONAJE RACISTA VIOLENTO Y XENÓFOBO. COMO ESTILO LITERARIO SE UTILIZA LA NARRACIÓN EN PRIMERA PERSONA, SIN PRETENDER NUNCA HACER UNA APOLOGÍA DEL RACISMO NI LA VIOLENCIA QUE EL AUTOR CONDENA TOTALMENTE Y REPUDIA, SIMPLEMENTE A TRAVÉS DE ESTE EJERCICIO LITERARIO HA QUERIDO ENTRAR EN LA MENTE DE UN PSICÓPATA

Este relato se tiene que escuchar con música y a cada parte le corresponde una canción que fue la que estaba escuchando mientras lo escribía.

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NUNCA ME DEJES TIRADO OTRA VEZ

Me doy una vuelta
Con mi mejor amigo
Espero que nunca me deje tirado
Él sabe donde tiene que llevarme
Llevándome donde yo quiero estar
Me doy una vuelta
Con mi mejor amigo

Volamos alto
Miramos el mundo pasar por debajo de nosotros
Nunca quiero bajar
Nunca quiero que mis pies vuelvan atrás
Sobre el suelo

Me doy una vuelta
Con mi mejor amigo
Espero que él nunca me deje tirado otra vez
Me promete que estaré a salvo
Mientras recuerdo quien lleva los pantalones
Espero que él nunca me defraude otra vez

Nunca me dejes tirado

Mira las estrellas, están brillando
Todo saldrá bien esta noche.


No es agradable despertar a mi George Stark particular... Con esta frase iba a comenzar el relato de lo que hace mucho decidí olvidar. Jodidos recuerdos, a veces me atormentan como pesadillas en noches en las que cargado de pastillas apenas puedo respirar en la cama. La cocaína es demasiado cara y esos éxtasis o como se llamen tienen mala resaca.

Bueno a lo que iba, anoche nos juntamos otra vez. La excusa era celebrar la victoria de España en su partido contra Rusia de la Eurocopa de Portugal. Siempre sé lo que pasará cuando me reúno con mis colegas, todos los sabemos, aunque callamos, nunca lo mencionamos. En teoría son entrañables reuniones con los viejos amigos, que el abuso de alcohol y drogas y ese extraño sentimiento de horda que se apodera de nosotros, terminan convirtiéndonos en bestias escapadas de algún frenopático y ahora sueltas por la ciudad. Nunca tuve que dar cuenta de todas las violaciones, apaleamientos y destrozos de todo tipo que ocasionamos, y no fueron pocos, no fueron pocos...

Llegamos a los locales muy modositos y educados todos, vestidos con nuestros caros trajes de chaqueta, impecablemente peinados y afeitados, todos excepto yo casados por la Iglesia, algunos honorables padres de familia, ejecutivos, consultores, empresarios, gente media de clase media, pensará el camarero que diligentemente nos sirve. Esta vez éramos siete, eludo poner sus nombres reales, así que inventaré unos al efecto.

Cabrón es el hijo de uno de los hombres más importante del panorama empresarial español, lo que le ayudó y bastante a hacerse un hueco en una gran empresa de la que raudamente escaló posiciones hasta llegar a su puesto directivo sin el menor esfuerzo; a pesar de eso nunca ha sido lo que se conoce como un niño de papá, yo más bien le definiría como un buscavidas, cuando me refiero a él suelo hacerlo como “el perro”, porque siempre se sale con la suya, tiene una agencia llena de números a los que acude para solventar todos sus chanchullos, es el clásico enterao, enchufao, caradura e hijo de puta que siempre va a lo suyo, pero tiene un gran encanto personal, es el carisma hecho persona, tiene la cualidad de caer bien a todo el mundo, a pesar de la falsedad y el interés que siempre destila, pero se lo hace perdonar todo. A mí me aprecia, supongo que porque soy el único quizás con el que se puede mostrar tal y como es, además en estas escasas reuniones aprovecha para dar rienda suelta a toda la mala leche que lleva tragándose durante meses entre gente como él, que le entiende sin necesidad que diga nada. Una vez me llamó “hombre sabio” y me dijo que yo era la única persona con la cual podría estarse sin hablar durante horas, porque no sentiría que tuviera nada que demostrarme, le aceptaba tal y como es, sin fingimientos ni mentiras.

A Hijoputa le conocí cuando estudiaba en mi ciudad natal, siempre se ha creído el Superhombre de Nietszche, por encima del Bien y del Mal. Qué puedo decir de él, extremadamente inteligente y carente del menor escrúpulo, yo diría que es una persona amoral, que se mueve como pez en el agua por los pasillos del cuerpo diplomático al que pertenece. Conoce al dedillo las direcciones de los tugurios más infectos de las ciudades a las que ha sido destinado, donde conseguir la droga más barata o acostarte con las putas más jóvenes. Ha traficado con heroína con su valija diplomática, ha desvirgado a niñas, ha tenido un esclavo en un país africano. Piensa que el mundo es una mierda y hay que aprovecharse de ella mientras se pueda. Como Cabrón pasaría por el yerno ideal, tan educadito, de buena familia, formal... Se cree de una especie de raza superior, para la cual las leyes y la ética convencionales no tienen potestad ni nunca la tendrán.

Bastardo, es el único lumpen de todos, fue compañero de mili, me cayó bien y le agregué al grupo. Ahora es uno más, todos lo aprecian, en la medida que esa gente puede apreciar a otro, digamos más bien que le aceptaron enseguida como a uno más. Tuvo un problema en la GOE donde estaba destinado, bueno si llamamos problema a golpear salvajemente a un instructor, y le destinaron donde estaba yo. Tenía un largo historial de agresiones como miembro de una banda skinhead, que gracias a la ayuda de otro colega, del que luego hablaré, abogado, pudo resolver. Actualmente tiene un taller de motocicletas. Como me dijo Cabrón hace tiempo, nosotros pensamos lo mismo que él, pero vestimos mejor, básicamente su ideario se basa en la máxima de que nosotros “Somos Fascistas, Somos Madridistas” y en lógica debemos ser coherentes con ello. La ultraviolencia es su seña de identidad, pero dentro del grupo, de la camada, es la persona mas dulce y cordial que te puedas encontrar. Cuesta creer que alguien capaz de pisar la cabeza de un marica hace unos instantes pueda ser después tan campechano con uno. Supongo que eso explica la cordialidad de los SS para con sus amigos y familias, mientras no dudaban en cometer las mayores atrocidades de las que disfrutaban sádicamente hacia otros seres humanos. Yo diría que es la persona más noble que he conocido, incapaz de mentir a un amigo, cariñoso y leal; pero sin duda el peor enemigo que te puedas echar. Podría contar mil y una movidas de Bastardo y su odio cerval a punkies, hippies, inmigrantes, sarasas y demás fauna; pero ninguna de ellas ha hecho que merme ni un ápice el cariño que le tengo.

Ya sé lo que me diréis, que como me junto con esa gente que BLA BLA BLA. Pero qué coño, son los míos, yo nací así y no voy a cambiar. Si me junto con “gente normal” me aburro, me siento solo, incomprendido, rodeado de idiotas, vacío. Con esa gente me puedo expresar, son los míos, piensan y sienten como yo y actúan, vaya que sí actúan, son mis amigos. Es verdad que a veces, durante largas temporadas, he querido distanciarme de ellos, pero siempre llegaban las llamadas, los avisos, las llegadas a mi casa, para recordarme que estaban allí, que contaban conmigo y debía contar con “ellos”. Alguna vez tuve que poner tierra de por medio. Pero en el fondo muy en el fondo de mi alma, sabía que no podría evitar lo inevitable, porque qué coño me gustaba, me gusta levantar mi brazo y gritar ¡¡¡SIEG HEIL!!! Y pensar que Hitler debió ganar la guerra y sentirme nacionalsocialista hasta la médula y orgulloso de ser un hombre blanco. No puedo combatir a la Bestia, porque está en mí, soy yo. Me habla desde lo más profundo, como el Señor de las Moscas. Me pide sangre. Puedo intentar civilizarme, domesticar al lobo, y a veces lo he intentado con la mejor voluntad, pero se quedará siempre en un ligero barniz de buenos propósitos y mejores formas, que ocultan algo que los no iniciados es mejor que desconozcan, la “gente normal” no entiende, no entienden lo que siento cada vez que pongo la televisión y veo a un marica baboso hablando de la vida de una fulana famosa, no comprende lo que me gustaría hacerle a ese marica, cuya sola existencia me ofende, el hecho de que una criatura tan inmunda y abyecta a mis ojos, deleznable completamente, pueda respirar el mismo aire que yo. Ellos me entienden sin necesidad de que trate de justificarme, piensan lo mismo que yo.

Me hizo gracia cuando vi en El Día de la Bestia aquello de “Limpia Madrid”, estaba claro que Alex de la Iglesia, conocía la existencia de grupos paramilitares, como nos llamábamos, en mi ciudad, años ha de que se estrenara aquella película, pues aquella era una de nuestras consignas. Yo comencé a los 16 años en una organización clandestina de una brutalidad extrema, que seguro que a más de uno le sonará: “Bases Autónomas”. Acostumbrábamos a dejar nuestro logotipo por las zonas en las que nos movíamos, consistente en una cruz céltica y las iniciales de la organización. De carácter neonazi, éramos una especie de herederos del célebre Cristo Rey. Hijos y nietos de militares franquistas la mayoría, supurábamos odio hacia el Sistema y todo lo que lo representara. Empezamos por cosas pequeñas, apalear travestis en la calle Fortuny, ligar con maricas en el Retiro para que luego otros emboscados les partieran su asquerosa boca de depravados, ir a la caza de “guarros” (punkies y demás). Hasta una foto mía apareció en la portada del diario Ya por lo del 20-N del 86, que montamos una en las cercanías de la plaza de Oriente, se me veía tapado con un pañuelo y mi brazo al alto, recuerdo el titular: “La Camada del Odio” jajaja aquello me hizo ganar puntos.

Organizábamos nuestras acciones con minuciosidad, golpeando y huyendo, como un comando urbano, nunca nos pillaron. No solíamos usar armas de fuego, básicamente nuestro arsenal consistía en bates de béisbol y aerosoles antiviolador, que comprábamos en la tienda de material de autodefensa de un conocido. Nuestro lugar de reunión era un pequeño gimnasio del Barrio del Pilar. Mis padres estaban contentos porque todas las tardes iba a practicar deporte (hacer karate-do allí) lo que me mantendría lejos de las drogas, que habían supuesto una terrible lacra para mi generación. Lo que no sabían es que todos aquellos años de práctica en artes marciales, tenían luego su utilización en las calles.
 
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CON UNA PEQUEÑA AYUDA DE MIS AMIGOS

¿Qué pensarías si yo cantara desafinado?
¿Te levantarías y te alejarías de mi?
Préstame tus oídos y te cantaré una canción
Y trataré de no cantar fuera de tono

Oh, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos
Mm, llego alto con una pequeña ayuda de mis amigos
Mm, lo intentaré con una pequeña ayuda de mis amigos

¿Qué hago cuando mi amor se ha ido?
(¿Te preocupa estar solo?)
¿Cómo me siento al final del día?
(¿Estás triste porque estás solo?)

No, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos
Mm, llego alto con una pequeña ayuda de mis amigos
Mm, lo intentaré con una pequeña ayuda de mis amigos

¿Necesitas a alguien?
Yo necesito alguien a quien amar
Podría ser cualquiera
Yo quiero alguien a quien amar

¿Creerías en el amor a primera vista?
Si, estoy seguro que pasa todo el tiempo
¿Qué ves cuando apagas la luz?
No puedo decírtelo pero sé que es mío

Oh, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos
Mm, llego alto con una pequeña ayuda de mis amigos
Mm, lo intentaré con una pequeña ayuda de mis amigos

¿Necesitas a alguien?
Yo necesito alguien a quien amar
Podría ser cualquiera
Yo quiero alguien a quien amar

Oh, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos
Con una pequeña ayuda de mis amigos.

Pero tenía que seguiros hablando de mis “amigos”, esos con los que siempre se puede contar para “ir de marcha”. El otro día se apuntó Desalmado, el más pijo de todos nosotros, brillante letrado de una financiera internacional, impoluto siempre, exquisito en sus maneras, un dandy. Nadie le podría imaginar golpeando a otra persona, con ese frenesí que le caracteriza en nuestras correrías, pero yo le he visto, vaya que le he visto. Era amigo de infancia de Cabrón, se criaron en la misma urbanización a las afueras de Madrid. Liceo Británico, un año en Estados Unidos de intercambio, master en Londres, siempre se preocupó tanto de su formación académica como de su aspecto. Es un facha de diseño, con su llavero con el aguilucho y el busto del Caudillo en el despacho de dentista de su padre, antiguo alférez provisional. Porque nosotros, amigos míos, todo esto lo hemos mamado desde pequeños, en nuestras casas, en conversaciones que oíamos siendo niños, comentarios que se te van quedando grabados y se impregnan en tu pensamiento como el chapapote a una roca, día a día, hasta que maduras y ya tienes una percepción de las cosas muy difícil de cambiar, porque nuestra ideología, no es algo de usar y tirar, forma parte de la lealtad a la Familia, a la Tradición, a aquel tío abuelo mío muerto en la División Azul por el que llevo mi nombre, a historias que oyes en casa... Y al final todo aquello forma un conglomerado de ideas que sumados a las ansias de acción que sientes cuando eres joven, te llevan a las excursiones, hay que salvar España.

El más famoso entre nosotros, es un vecino mío, cuyo padre fue asesinado en el portal de su casa por ETA. El chico siempre fue violento, le llamaremos Loco, a mí ya siendo chaval me metió alguna hostia, así era él; y sigue siéndolo. Pero el asesinato de su padre acabó por radicalizar a aquel elemento, que hubiera acabado como el clásico alcohólico machista y maltratador; pero que obtuvo gran notoriedad pública, gracias a un asunto que fue debidamente tapado, como otras de nuestras muchas andanzas, por nuestros contactos en las Fuerzas de Seguridad del Estado, a las que estamos vinculados la mayoría, por lazos familiares y de mutua simpatía, en especial con los militares y guardias civiles. Loco da auténtico miedo, es el más peligroso de todos nosotros con diferencia, a menudo va armado y os aseguro que no le temblaría el pulso si tuviera que matar a alguien, de hecho muchas veces parece que lo esté deseando, dadle un motivo, solo dadle un motivo, y le alegraréis la jornada. Es un auténtico energúmeno, que toda la bestialidad que anida en él, la solapa bajo excusas ideológicas; pero fuera de su paranoia, como el Quijote fuera de sus delirios, resulta un hombre correcto con quienes respeta y de fiar.

El último de la cuadrilla, es un primo mío militar, que se halla en Madrid haciendo el curso de Jefes; y fue el que me avisó de que íbamos a quedar. Le llamaremos Cromangon, es un cuadriculado. Pero qué se puede esperar de alguien que se pasó su infancia interno en un colegio militar, tras la muerte por cáncer de su madre; y cuyo padre destinado de un sitio para otro apenas ha podido ver. Su familia ha sido siempre la familia militar; y ha respirado sus rancios principios desde que era chaval. Es buen tío, aunque a veces le gusta darse una vuelta con los amigotes. Su mujer no pregunta, las demás tampoco, sé que detestan esas reuniones con los amigos, de las que vuelven tan tarde, a veces magullados y siempre borrachos sin querer contar qué pasó, cosas de hombres... Lo que es una simple comida, suele terminar a las tantas de la mañana, cuando se dispara la virilidad y precisamos de los excesos, en alcohol en drogas en acción... Entonces nos transformamos, parecemos otros, perdemos todas las inhibiciones que la vida cotidiana nos ha puesto; y nos convertimos en salvajes, es como si la calle fuera nuestra. Pero he de reconocer, que nunca me sentí tan vivo que durante aquellas correrías de mi juventud, no hay droga más fuerte que la adrenalina, y es eso el causante de que la gente se reenganche a las guerras o se tire de un puente con una cuerda o suba una montaña arriesgando tan imbécilmente su vida. Si llevas una existencia vegetativa durante días o meses y se te ofrece la oportunidad de jugarte el tipo, de hacer algo peligroso, de tener que correr, de saltarte las normas, hay un impulso masculino en ti, que te lleva a hacerlo. Creo que de no haber sido fascista, hubiera sido un ángel del infierno, recorriendo los fines de semana las autopistas californianas con aquellas harleys llenas de adornos, que sembraban el terror a su paso por los pueblecitos de la costa en los años 60.

Y por último quedo yo. Qué decir de mí, no voy a tratar de justificarme, simplemente esa es mi gente, ni me avergüenzo de ella ni me siento orgulloso, es la tribu a la que pertenezco y con eso me basta: varón, blanco, de buena familia, imbuido de unos prejuicios de clase y unos ideales ajenos totalmente a la realidad actual de España, que trato junto con otros pocos de hacer respetar, en la medida de mis posibilidades, en la medida que un puño americano o unas botas doctor martens te dejen, que no son pocas en la calle. Aunque ahora ya nos hemos vuelto más refinados, más tranquilos... No buscamos la bronca como antaño, a menudo viene a nosotros.

Pero tenía qué contar que pasó la otra noche... apenas lo recuerdo, hay episodios que pasan ante mí como difusas imágenes de una película inacabada, me acuerdo más bien de las sensaciones que de las escenas de lo que vi. Dejadme hacer memoria...
 
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Quedamos en un local en las Rozas, un sitio discreto y amplio, cerca de la Carretera de la Coruña. Allí me presente a eso de las 8 menos cuarto; y ahí estaban, Cabrón charlando amigablemente con Hijoputa en una mesa cerca de la entrada, mientras Bastardo en la barra marcaba en su móvil el teléfono de Loco, que se retrasaría. Yo venía con Cromagnon que me recogió en su audi 4, que había comprado hace un par de años con lo que se sacó de una misión en Kosovo para la OTAN. Desalmado se pasaría después, nos dijo. Enseguida llegaron los fuertes abrazos y los apretones de mano, las francas sonrisas y las bromas cómplices. Yo era “El Solterón”, por aquello de que no me había casado, y hacían bromas acerca de eso y de mi rareza. Bastardo me confesaba envidiar mi situación, mientras Hijoputa me preguntaba por una antigua novia mía extranjera que le ponía mucho a él, que qué sabía de ella, trabaja ahora para una multinacional del comercio en Amberes, no no está casada, ¿su número? Lo perdí... Poco a poco fue invadiéndome una sensación de bienestar y añoranza por los viejos camaradas, de sentirme liberado y feliz, se apoderó de mí una alegría del que sabe que está entre los suyos, gente que le acepta y le quiere, sus amigos. Les conocía desde hacía lustros, a veces habían pasado años sin vernos, pero cuando se ha compartido todo lo que yo he compartido con ellos, hay un vínculo muy fuerte, difícil de romper, que hace que a pesar del tiempo pasado, me sienta tan a gusto con ellos como la última vez, mucho más a gusto que rodeado de cualquier otro grupo de personas, libre para ser yo mismo. Son mis camaradas.

Las risas y los guiños cómplices pronto empezaron a repetirse, mientras nos reprochábamos no hacer aquello más a menudo. Éramos un grupo de hombres adultos, recién llegados a la treintena, en la cúspide de nuestras carreras, disfrutando como unos chavales de nuestra compañía masculina. Mientras tomábamos algo, las conversaciones se cruzaban, oía a Cabrón hablarme de la alergia a los lácteos que había cogido su bebé, Hijoputa me hablaba de las casas en Virginia que están muy baratas y había pensando montar un negocio de importación de viviendas prefabricadas de madera al estilo norteamericano, Bastardo se quejaba de su suegra que era una entrometida; y mi primo Cromagnon me contaba como estaba el tema de las vacantes cuando próximamente ascendiera. Realmente nos sentíamos a gusto, podríamos haber pasado por la clásica pandilla de amiguetes treintañeros, como otras habían quedado allí, pero eso sí con sus parejas, nosotros no las llevábamos.

Cenamos viendo el fútbol en una pantalla gigante frente a nosotros, riéndonos como cuando quince años atrás nos colábamos borrachos perdidos por la puerta ocho, que no tenía torno, en el Bernabeu, haciendo la avalancha. Estuvimos de acuerdo en que Raúl ya estaba acabadísimo, llevaba un año arrastrándose, lo mejor es que le sustituyera el niño Torres; y si Morientes no tenía la noche, como así no la tuvo, que sacaran a Valerón de media punta y a Torres arriba de todo. Coincidí con ellos en mi aversión hacia Echeverria. Luego hicimos cálculos sobre si con ganar a Grecia pasaríamos o se nos pondría muy feo, una vez que la organización iba a presionar para que Portugal pasase. Nada anormal, solo charlas de un grupo de aficionados.

Luego nos fuimos en un pub en el Barrio de Salamanca, allí nos esperaba Desalmado. El local en plena calle Juan Bravo era de un cuñado suyo, así que nos consiguió un reservado, pasamos y había toda una barra para nosotros. Con las copas llegaron las primeras recriminaciones, lo típico, que si les tenía muy dejados, que me había distanciado, que me notaban cambiado, que debería verles más, subir ese ánimo, que me lo pasaría bien. Simplemente me dejé llevar. Joder hacía años que no bebía tantos gin tonics, y de los que a mí me gustan, con bombay azul y tónica finley, muy cargados de ginebra, y vodka con naranja, todo de la mejor calidad. Los tiritos de perico y el humo de cigarrillos, me habían empezado a aturdir, casi me sentía transportado a otra realidad donde todo era más tenue, más sencillo y yo me sentía más poderoso. En esto que siento una mano a mi espalda, me doy la vuelta, es Loco, me abraza con fuerza mientras me dice algo al oído que apenas logro percibir, borracho ya como estoy.

Han formado un corro y nos llaman. Hay que hacer algo con los moros.
 
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Me quedé en la llegada de Loco y que me llamaron para hablar... Una amplia sonrisa se dibujó en mi rostro, sabía de que se trataba sin que nadie me mencionara nada, era como saber que algo iba a suceder pero sin que nadie hablase aún de ello; y estar esperando toda la noche a que llegue, por fin, la acción.

No sabría como explicar esa sensación, es como si os dicen que os van a presentar a dos pibones, que han quedado con tu colega y luego se pasarán... Puedes hacer cábalas sobre cómo estarán y si tendrás posibilidades; pero no vas a dar la brasa preguntando por ellas, porque quedas como un ansioso; y de repente aparecen ante ti dos pedazos de rubias impresionantes y alguien te dice: "Mira, te presento a Laura y Mónica"; y sientes sus tersos labios sobre tu cara.

Algo me decía que pasaría alguna cosa aquella noche, lo cierto es que podría haber terminado de manera muy civilizada y hasta cierto punto para mí decepcionante. Pero quién no se ha sentido de alguna manera decepcionado tras una salida con los amigos, donde no has logrado comerte nada o todo fue un muermo... Sólo que mis ansias iban mucho más allá de pasar una noche divertida, yo esperaba más, mucho más; y mis camaradas no me iban a decepcionar, nunca lo hicieron en ese sentido, por eso y porque soy un yonki de la violencia estaba allí con ellos.

Sí, un yonki de la violencia, qué pasa. Vosotros no la habéis probado, la sensación de poder, de saltarse las normas, de maldad animal que se apodera de uno. ¿Sabíais que muchos psicokillers la primera vez que matan lo hacen por error o de manera inesperada? Pero luego no pueden parar... Algo así me sucedía a mí. Ya he dicho que no existe una droga más fuerte que la adrenalina; y cuando pones tu vida en peligro y haces algo prohibido o arriesgado, al principio el miedo te invade y luego una sensación de poder, de dominio se apodera de uno, como un flash de caballo; y buscas la manera de repetirlo, de verte en peligro cumpliendo una misión. Yo ahora quería “darme un homenaje”, después de haberlo dejado mucho tiempo, meterme mi chute de acción, quería sentirme vivo, en un sentido mucho más amplio de lo que me haya podido sentir en las otras facetas de mi vida. Quizás debí alistarme en los marines hace tiempo, está lleno de tipos como yo, que brindan cuando se enteran de que les enviarán al culo del mundo a jugarse el tipo y matar a otros seres humanos o alistarme en la Legión Francesa, como hizo el hermano de Bastardo en el año 89. Pero aquí estoy en un pub del Barrio de Salamanca a las 12 y cuarto de la madrugada, oyendo como Loco expone sentado, como un jefe ante su tribu, en la mesa de la esquina, que ha llegado el momento de que demos un repasito a los moros.

Yo sabía que iban a actuar fijo tras lo del 11-M, esperaba cualquier día poner el telediario y ver la noticia de que habían encontrado a un inmigrante magrebí salvajemente golpeado en la calle; y que aquello seguiría en una oleada que nadie podría parar. A cromagnon le mataron a dos compañeros de promoción que estaban haciendo el curso con él y cogieron el tren desde Alcalá para llegar a la Escuela Superior del Ejército en Madrid, yo que paro mucho por Alcalá sabía que el ambiente estaba allí muy calentito, especialmente los días posteriores al atentado. Lo cierto es que hasta yo mismo había pensando hacer algo, por mi cuenta y riesgo, he de confesar que me pasé un par de tardes por la Mezquita del barrio de Tetuán, quería darles un buen susto para que se largaran de una puta vez de mi país; y no me importaría pero nada llevarme puestos a varios.

Recuerdo que oía retazos de la conversación, que si habían quitado lo de Santiago Matamoros de nuestro patrón nacional, que iban a dedicar la catedral de Córdoba para que fueran allí a rezar... Que en Marruecos, decía Hijoputa, se había hecho una encuesta y más del 60% celebraron el atentado según LA RAZÓN, que muchos moros aquí apoyaban eso... Querían hacer una razzia por Lavapiés, pero yo se lo desaconsejé, la zona es un auténtico laberinto, difícil moverse por ahí, mucho sharp y okupa además, hacía unas semanas se jactaron de apalizar a un grupo de chavalines skins en la salida del Metro de Tirso de Molina en plena tarde. Para una cosa improvisada estaba mejor pasarse por la Mezquita de la M30, desde allí se planearon los atentados, fue a unos metros de allí donde dejaron la cinta de video reivindicando la matanza y uno de sus autores trabajaba en ese centro. Tenía una fijación por la mezquita que compartían mis camaradas, así que cogimos los coches, nos daríamos una vuelta por allí.

Y ¡¡¡bingo!!! Como a doscientos metros de la mezquita había una parejita de moros, que sin duda acababan de salir de allí ¡Y a esas horas! jajaja. Actuar contra la mezquita era muy arriesgado, estaba constantemente vigilada, antes de que hiciéramos algo se presentaría la madera allí, aunque no creo que ningún geo moviera un dedo por cogernos... Lo demás lo recuerdo con mucha intensidad (esos momentos nunca se olvidan) ni siquiera íbamos armados, salvo Loco que llevaba siempre un puño americano en el bolsillo y una semiautomática a veces en la sobaquera y otras en el tobillo dentro de la bota. Les cerramos el paso, Hijoputa salió del coche como una exhalación, su puño se clavó en la cara del moro que cayó al suelo, el otro trató de huir; pero Cabrón le agarró por detrás (de algo le sirvieron sus 4 años de defensa en el equipo de rugby de industriales, menudo placaje), al mohamed le di una buena patada en las costillas, que crujieron. Lo demás fue una orgía de golpes y lamentos en hachemí. No teníamos mucho tiempo, siempre actuábamos rápido, pero el suficiente para mandarles una buena temporada al hospital; sin embargo aquello se estaba alargando, Loco hablaba de meterlos en el maletero y llevarlos a una finca de un colega suyo, allí les enterraríamos en cal viva, que eso era el principio, estaba fuera de sí, le dije que ni de coña, Cromangon se puso de mi parte y Desalmado, que estaba al volante de su bmw plateado, me dio la razón también, lo mejor era largarse de allí cuanto antes. Al final ante la perspectiva de quedarse solo con los moritos, Loco accedió a subirse al coche y largarnos.

Dentro del coche estallamos en una sonora carcajada, la tensión desatada te produce esas cosas, mientras comentábamos cada detalle de la jugada y el que les había dado más y mejor lo repetía orgulloso de su hazaña ante los demás, como el jugador que marca un gol. Estábamos como una moto, ya no podíamos parar. La noche era joven y la íbamos a aprovechar.

Aún me quedan cosas que contaros de la nochecita de marras, pero antes de que siga simplemente deciros que NO QUIERO MOROS EN MI PAÍS y como yo muchos españoles, pero el gobierno no hace caso, deja que entren, ya son más de 700.000; y si no me siento protegido por mi gobierno actúo, el 11-M se organizó en esa mezquita, vosotros los liberales y los progres lo veis tan bien, eso de la tolerancia y tal y cual, yo no, sigo mi propio código, que no reconoce a esta democracia. Esos dos moros pudieron haber acabado mucho peor... Pero terminaron siendo una breve noticia sobre dos inmigrantes agredidos cerca de la mezquita en la M-30 de madrugada, que posiblemente oyeráis.

Ahora llamadme nazi, psicópata, tal y cual, me da igual, soy un guerrero de la noche, ante la complicidad de los gobiernos con el sionismo internacional para destruir a nuestra Raza, defenderemos la Europa Blanca por las buenas o por las malas, somos pocos pero muy activos.


PD TODO LO NARRADO ES FRUTO DE LA IMAGINACIÓN DEL AUTOR QUE NO COMPARTE LAS IDEAS Y PROCEDIMIENTOS DE LOS PERSONAJES, SINO SIMPLEMENTE HACE UN RELATO LITERARIO DEL TEMA.
 
No he leído absolutamente nada. Me voy a hacer una paja, ya que no follo al igual que vosotros, y a dormir.

Que os den bien por el culo a todos esta noche.
 
Acabo de leerme la historia bajo los efectos del alcohol.







Enhorabuena.
 
Ahora llamadme nazi, psicópata, tal y cual, me da igual, soy un guerrero de la noche, ante la complicidad de los gobiernos con el sionismo internacional para destruir a nuestra Raza, defenderemos la Europa Blanca por las buenas o por las malas, somos pocos pero muy activos.

esto resume todo el relato, ya pueden poder fotos de arios enculandose vestidos de esvasticas en la espalda.
 
Mecagoentuputamadrejoderyaqueladrillo.
Tu y la sintesis no...

Creo que tus post contagian el sindome esponjiforme.
Resumase una version B para infectados de Scrappy y derivados...
 
Podemos usar esos tochazos inmundos para destruir foros y tirar db´s.
Hijo de puta el que lo lea.
 
A mí me ha gustado, haces honor a tu avatar en blanco y negro.

P.D: no debiste postearla en el general.
 
me he perdido en la parte en la que los polis descubren que en realidad todo es una trampa de los de asuntos internos
 
Yo ayer salí, me tomé un smirtnoff con naranja y charlé un rato con los colegas. Nada que ver con la odisea nocturna del colega. Me quedo con mi sentada de dos horas frente a un cubatilla, no es emocionante, no salgo en las noticias, pero echamos unas risas...
 
Yo ayer salí, me tomé un smirtnoff con naranja y charlé un rato con los colegas. Nada que ver con la odisea nocturna del colega. Me quedo con mi sentada de dos horas frente a un cubatilla, no es emocionante, no salgo en las noticias, pero echamos unas risas...
Calientapollas, y no te conozco de nada, pero por si acaso: calientapollas.
 
Me quedo con mi sentada de dos horas frente a un cubatilla, no es emocionante, no salgo en las noticias, pero echamos unas risas...

Risa la que le entraria al dueño del Bar, 2 horas con el mismo cubata...Si eres pobre no salgas de casa.
 
A veces, una conversación interesante hace que pierdas la noción del tiempo, y que estés más pendiente de ella que del cubata. No encuentro videos para ilustrarlo, y os quedareis sin saberlo, supongo que nunca os habrá pasado. A los de puta... sabeis que yo también os amo.
 
Candela! rebuznó:
A veces, una conversación interesante hace que pierdas la noción del tiempo, y que estés más pendiente de ella que del cubata. No encuentro videos para ilustrarlo, y os quedareis sin saberlo, supongo que nunca os habrá pasado. A los de puta... sabeis que yo también os amo.

Todos sabemos que en Albacete no sirven cubatas mentirosa.






..y zorra
 
Pues qué quieres que te diga Candela! cada uno se divierte a su manera, yo imaginando esas historias que son repito FICTICIAS, fruto de mi imaginación y de sucesos que leí en la prensa en su día; mientras espero el día en que me dejes embadurnar todo tu cuerpo de chocolate y lamerte entera.
 
Candela! rebuznó:
A veces, una conversación interesante hace que pierdas la noción del tiempo, y que estés más pendiente de ella que del cubata. No encuentro videos para ilustrarlo, y os quedareis sin saberlo, supongo que nunca os habrá pasado. A los de puta... sabeis que yo también os amo.
abdominales.jpg

Esto es lo que las de tu ralea entienden por una conversación inteligente.

Sucia.
 
¿POr qué posteas mi foto aquí, hijo de puta? MIs amigos y yo vamos a hacerte una visita.

Y Candela CHANA MIL especialmente en braguitas rosas y sin sujetador.
 
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