EEspera, déja que piense. Cómo explicarle a alguien lo que se siente al ver La Venus de Milo? Pues verás; estás en el gimnasio y de repente aparece ella: veintipocos años, short rosa que parecen pintado con impresora 3D y un top negro ceñido. Qué sientes? Básicamente una crisis existencial express con música de gym remix.Primero te golpea la perfección biológica: piel que suave, tersa, sin la más mínima imperfección que brilla como si hubiera desayunado LED, glúteos que parecen haber firmado contrato con Nike y una cintura que dice “saagárrame, hijueput, y no querrás soltarme hasta que a Madril le den unas olimpiadas”. Es como contemplar una obra de arte renacentista… pero que respira, suda y podría cabalgarte como una experta aamazona, oyendo de fondo el retumbar rítmico y constante del golpeo de sus glúteos contra mis muslos. Bicho palo dice el hijueputa...será gañan.