sakote
Clásico
- Registro
- 16 Ago 2006
- Mensajes
- 4.554
- Reacciones
- 8.876
"Tienes un tabaco que me regales?".
Seguramente la mayor ventaja de haber dejado de fumar es no volver a escuchar esto. Más incluso que evitar un cáncer.
Porque son cuatro palabras pero son, joder, una patada tras otra más fuerte al idioma castellano.
"Un tabaco".
Me cago en la puta... no saber distinguir aquellas palabras que se pueden o no cuantificar.
El tabaco no se puede. Los cigarrillos sí.
Regalar. Que me regales... se regala un perfume, una corbata o un disco del Michael Jackson. Algo que tiene una entidad mínima para poder considerarla un detalle que entraña un mínimo sacrificio. Un cigarro no es eso. Un cigarro se da. Regalar ya entraña una importancia que esa acción no tiene.
No tienen ningún criterio para usar los términos ni para encajar adecuadamente cuando usar o no usar ciertas palabras.
Porque hay palabras sencillas que son para cosas sencillas y hay palabras más avanzadas diseñadas para acciones específicas.
Por eso nosotros solo ingresamos en prisión, o ingresamos en un psiquiátrico, pero ellos ingresan a cualquier lugar. Ellos ingresan en su casa, como en el supermercado o como en el autobús.
Peor son los canarios con su "préstame un tabaco", como si te lo fueran a devolver.