Soñé contigo, hijo de puta, qué magia es esta?
Soñé que iba de noche a una playa de un sitio como de Galicia profunda, e iba con una comitiva de charos y tíos maduros, nos iban a enseñar un secreto misterioso de Galicia: que en los contadores del agua de las casas de las playas, los ancianos dejaban durante meses tartas de nata y dulces de repostería, y se acumulaban bivalbos y otras criaturas marinas al golor del dulce.
Entonces, un viejo gallego de mierda, abría la tapa del contador y ya en la misma tapa por dentro veías bichos y no se pudo contener y los raspó con el dedo y se los comió a lo vivo, todos los demás lo imitaron y se pusieron a comer crudos y vivos a toda clase de moluscos asquerosos, entre eso y la golor de las tartas y la repostería podres por el tiempo, me gomité entero.
Entonces aparecía un tipo más bien bajo, de traje, que eras tú, clavado a Espinosa de los Monteros y me intentabas dejar mal, pero yo hacía una réplica acertada y rauda cuan saeta, y todos se reían...entonces me dijiste al oído que no te lo hiciera más, que sufrías mucho con esas cosas y que entre eso y aguantar a tu mujer estabas a punto del llanto y el sollozo.
Yo te daba un abrazo y te prometía no volver a hacerlo, todo esto de noche, en una playa de Galicia, con una suerte de horda de caníbales de crustáceos emitiendo sonidos asquerosos al comer.
Jejejeejejej, me despierto y tenía la cuca tiesa.