Cuando un negro tiene que salir al Serengueti a cazar un impala no elige al más ágil, joven y fuerte, sino al más débil, viejo y gordo. Que le proporciona más carne con menos esfuerzo. Estas mismas técnicas que durante años y años les han servido para sobrevivir en la llanura africana no solo es cultura sino que está grabado a fuego en sus genes. Por eso cuando saltan la valla morupÃa para invadir nuevos territorios con pastos más verdes y más caza, siguen con la misma táctica de cazar a las mujeres que con menos esfuerzo más rendimiento le pueden sacar. O sea, viejas, solteras de descartes, divorciadas pasadas de vueltas, hembras con taras como cojeras, bizcas, etc. Y con mucha suerte pueden cazar a alguna podemita de pañuelo violeta que a simple vista puede parecer sana pero que la tara la tiene en la cabeza.
Y asà ha sido durante miles de años para estos seres y porque lleguen aquà no van a cambiar de la noche a la mañana. Tiene que pasar varias generaciones para que se den cuenta de que hay comida suficiente para todos y no hace falta seguir con las tácticas de caza ancestrales.
Ojalá me muera antes de verlo, también os lo digo.