Una cosa es verlo de pasada y otra hacer de ello un estilo de vida (sexual).
Puede representar un grave problema si hacemos de ello algo asiduo. Y sin duda convertirse en una parafilia poco deseable. No solo por el hecho de no encontrar a ninguna voluntaria para ejercer dicho menester, sino que se puede llegar al punto de que no te la ponga dura ninguna otra cosa, salvo este tipo de practicas que rayan la aberración, porque, una cosa es una garganta profunda, y otra es hacer potar a una piba por el mero placer de verla potar y disfrutar con ello.