800 es poco y nadie entiende por que arden las calles.
No son los 800 euros de una habitación en Paris propiamente dicha. Estos moros y negros vivirán en los suburbios en pisos con sus familias.
No quieren nada salvo hacer daño y joder una nación que no levantaron ni ellos, ni sus putos padres, ni ninguno de los follacabras de su árbol genealógico.
Como dice Ann Coulter, dejar que vengan tercermundistas a nuestros países occidentales claramente superiores y que vean con sus ojos la clara evidencia del fracaso de sus ancentros y su cultura en crear nada remotamente parecido, es receta de que se sientan inferiores, sientan envidia, se cojan berrinches, se pongan violentos, y encima en vez de imitar y asumir la cultura de la gente del país para asimilarse, se aferran a su religión y orígenes de mierda, creando enclaves en vez de callarse la puta boca, tirar su religión a la basura, y a comer la comida del país, ni halal ni no halal ni pollas en vinagre.
Reitero lo que he escrito arriba: Viendo las banderas que llevan estos salvajes, es todo frustración y resentimiento acumulado de estos inmigrantes hacia Francia y los franceses de verdad. Porque no son franceses ni se sienten franceses y por tanto no les importa quemar lo que no es suyo. No hay más.