Bonitas fotos, dignas de lametón, pero no creo que ésas sean las llagas por las que pregunta Torbe me parece a mí. Las que se buscan son las que aparecen en individuos permanentemente postrados como moribundos, tetrapléjicos y demás tullidos carentes del más mínimo movimiento. Según he oído por ahí, la carne que está aprisionada por p. ej. un colchón durante mucho tiempo se va pudriendo ante la presión que sobre la misma ejercen los huesos hasta que estos acaban perforándola. Cuentan que esa carne podrida desprende uno de los olores más apestosos, repugnantes e hijos de perra que pueda imaginarse, hasta el punto que se requiere de varios días para que la habitación se desimpregne de la peste.