Señor Canuto
Asiduo
- Registro
- 23 Dic 2004
- Mensajes
- 777
- Reacciones
- 0
Entre 30 y 60 inmigrantes subsaharianos sin papeles llegan cada semana al aeropuerto de San Javier procedentes de Canarias. La delegación del Gobierno ha reconocido que Murcia es destino de hasta tres vuelos semanales que parten de Las Palmas cargados con decenas de irregulares llegados a las costas canarias en patera. El desbordamiento de los servicios de asistencia en las islas ante la avalancha de inmigrantes, y la imposibilidad de extraditarlos a sus países de origen llevó a la administración anterior, del PP, a redistribuirlos por la Península. Así, y según datos de Interior, entre 1.500 y 2.000 inmigrantes llegaron a la Región el año pasado vía Canarias. Los nuevos responsables de Extranjería han continuado con esta dinámica y, de hecho, ayer mismo un avión dejó en San Javier a 20 nuevos inmigrantes.
Una vez que llegan al aeropuerto, los subsaharianos son conducidos a distintas ciudades de la Región en furgones policiales y abandonados a su suerte, entre otras cosas porque el centro de internamiento de inmigrantes de Sangonera está totalmente saturado y por encima de su capacidad. Por allí tan sólo pasan para registrar su llegada y recoger su carta de identidad. Sin techo bajo el que cobijarse y, por supuesto, sin trabajo, los inmigrantes sobreviven durmiendo en parques públicos y comiendo en los comedores de beneficencia. Sólo en la ciudad de Murcia deambulan centenares de subsaharianos procedentes de países como Ghana o Mali.
El flujo de inmigrantes desde Canarias se ha incrementado desde que las mafias de las pateras han pasado a operar principalmente en esa zona ante el endurecimiento de los controles de Marruecos y España en la frontera del Estrecho. Una vez en tierras españolas, el Estado sólo puede extraditar a los inmigrantes si consigue demostrar que son ciudadanos nigerianos, país con el que existe un convenio en este sentido. Sin embargo, en la mayor parte de los casos es imposible certificar el origen de los inmigrantes. En muchas ocasiones, ni siquiera sus países de origen los reconocen como ciudadanos suyos.
La ley permite el internamiento de los irregulares durante un máximo de 40 días. Si en ese plazo no se consigue hacer efectiva la extradición, el inmigrante debe quedar en libertad. Es entonces cuando se les embarca en los aviones y se les redistribuye por la Península.
Asi esta murcia no cabe ni 1 mas me cagondios
Una vez que llegan al aeropuerto, los subsaharianos son conducidos a distintas ciudades de la Región en furgones policiales y abandonados a su suerte, entre otras cosas porque el centro de internamiento de inmigrantes de Sangonera está totalmente saturado y por encima de su capacidad. Por allí tan sólo pasan para registrar su llegada y recoger su carta de identidad. Sin techo bajo el que cobijarse y, por supuesto, sin trabajo, los inmigrantes sobreviven durmiendo en parques públicos y comiendo en los comedores de beneficencia. Sólo en la ciudad de Murcia deambulan centenares de subsaharianos procedentes de países como Ghana o Mali.
El flujo de inmigrantes desde Canarias se ha incrementado desde que las mafias de las pateras han pasado a operar principalmente en esa zona ante el endurecimiento de los controles de Marruecos y España en la frontera del Estrecho. Una vez en tierras españolas, el Estado sólo puede extraditar a los inmigrantes si consigue demostrar que son ciudadanos nigerianos, país con el que existe un convenio en este sentido. Sin embargo, en la mayor parte de los casos es imposible certificar el origen de los inmigrantes. En muchas ocasiones, ni siquiera sus países de origen los reconocen como ciudadanos suyos.
La ley permite el internamiento de los irregulares durante un máximo de 40 días. Si en ese plazo no se consigue hacer efectiva la extradición, el inmigrante debe quedar en libertad. Es entonces cuando se les embarca en los aviones y se les redistribuye por la Península.
Asi esta murcia no cabe ni 1 mas me cagondios