Un tiempo después de lo que contaba en mi anterior post, pues descubrí el maravilloso mundo de las prostitución. Que también es mu malo malísimo pero que al igual que el porno, un mundo al cual yo no habría tenido la necesidad de entrar si hubiera tenido una mujer disponible llegadas esas noches donde la temperatura de mis próstata andaba en niveles críticos

Y desde entonces alterno pajas y putas, que supongo que de ahí viene el nombre de Club de alterne, porque uno cambia entre una cosa y la otra hasta el punto de dejar a la puta y namás llegar a casa cascarme una buena paja pensando en hace un rato.
Ahora ya no porque estoy mayor, pero recuerdo varias veces de pagar una vez y eyacular dos veces con la puta y llegar a casa y eyacular dos veces más a pajas. La auténtica SaluC.