¿Qué haríais con el culo de la Meloni?

1. ¿Qué edad tenía tu tía?
2. En esa época supuso un bombazo, porque suponía la exhibición de escenas subidas de tono.
3. Aceptamos a tu tía la solterona como muestra porcentual válida.

¿Cuál es la tranca mas grande a la que te has enfrentado? Danos medidas en cucas. Háblanos de pollas, por favor.
 
Le pregunto a la IA objetivamente y me dice:




Quiero saber a nivel de estudio sociológico si era habitual que en la época del tardofranquismo mujeres viajasen a Francia para ir a ver la película El último tango en París. Quiero una respuesta detallada y objetiva.


Respuesta:


Sí, ocurría, pero conviene matizar mucho su alcance. Desde un punto de vista sociológico e histórico, no puede afirmarse que fuese una práctica habitual entre las mujeres españolas en general, aunque sí fue relativamente frecuente entre determinados sectores urbanos, de clase media y media-alta, especialmente entre finales de 1972 y 1975.
El contexto
El último tango en París se estrenó en 1972 y fue prohibida por la censura franquista debido a su contenido sexual y a su desafío a la moral oficial.
Durante esos años era relativamente común que españoles viajaran a Francia para ver películas censuradas. Las ciudades francesas más frecuentadas eran:
Hendaya (muy próxima a Irún)
Biarritz
Bayona
Perpiñán (para catalanes)
Pau
Desde el País Vasco el viaje podía hacerse incluso en el día.
¿Y las mujeres?
Aquí es donde la sociología aporta matices interesantes.
No era un fenómeno masivo, pero sí existían varios perfiles de mujeres que realizaban estos viajes:
Universitarias.
Profesionales jóvenes.
Mujeres vinculadas a ambientes intelectuales.
Mujeres de clases medias urbanas.
Parejas que aprovechaban un fin de semana en Francia.
Para muchas de ellas el viaje no era únicamente para ver una película.
También suponía:
experimentar una libertad inexistente en España;
conocer una sociedad menos controlada moralmente;
acceder a librerías, revistas y prensa prohibidas;
hacer compras difíciles de realizar en España.
¿Iban mujeres solas?
Era menos frecuente.
La mayoría viajaba:
con su pareja;
con amigas;
con grupos de amigos;
o en excursiones organizadas desde ciudades cercanas a la frontera.
Una mujer joven viajando sola seguía siendo relativamente excepcional en la España de comienzos de los años setenta, debido a las normas sociales de la época.
El componente simbólico
Desde una perspectiva sociológica, ver El último tango en París tenía un significado que iba mucho más allá del cine.
Para muchas personas representaba:
romper con la censura;
acceder a una cultura prohibida;
sentirse parte de una Europa más abierta;
desafiar, aunque fuera simbólicamente, la moral del franquismo.
En entrevistas realizadas décadas después, numerosas mujeres recuerdan aquellos viajes como una experiencia de emancipación cultural más que como una búsqueda de erotismo.
esa no es la peli en la que marlon brando enculo a una, previo restregamen con manteca?
 
eso es algo que nunca va a caducar.

¿El qué no va a caducar? ¿Que me llamen clon? Te meto una hostia... porque me hace gracia tú nick que si no te insultaba pero bien.




en adonde sea, a mi que me la acerquen sin podar, que se le van las vitaminas!

Es verdad que a ti te gustan los chochos ahí con tol matojo. Se chupan peor, te hacen cosquillas los pelos y se te meten en la boca.
Donde esté un coño recién pelao que se quiten los otros. Y si lo puedo pelar yo, mucho mejor. Hombre, dónde va a parar.

A la Giorgia se lo rapaba pero bien, joder, ya lo creo.
 
Editado cobardemente:
y la camisa de saten. no se lo he visto ni a arévalo.
 

Que ella no desafía a nadie, solo es la cabeza visible de un equipo formado por un grupo de consejeros detrás, ni poder ni nada. Solo manejará al pelele de su marido, que hará lo necesario para enterrar la cuca en un coño reseco una vez a la semana.

El sentido de la vida en occidente para muchos hombres. Y venga a empujar carritos, primero de deshechos genéticos y luego de la compra, la mirada de los mil carritos, jejeje sí.
 
Mentiroso, sigue haciendo los baños, que se pueda comer en la taza, como le gusta a Brenda.

No, eso es once meses y veinte días al ano, digo al año, ahora tengo diez días de vacaciones en los que me centraré en ser mucho más calzonazos, pero porque lo mío ya es vicio, beso las cadenas, muack, muack, benditas cadenas, muackkkkkk, muackkkkkk.
 
Y este domingo si no pare le meto tremenda patada voladora en la barriga pa que no me salga ni vago ni ocupaaaaaa.
 
No, eso es once meses y veinte días al ano, digo al año, ahora tengo diez días de vacaciones en los que me centraré en ser mucho más calzonazos, pero porque lo mío ya es vicio, beso las cadenas, muack, muack, benditas cadenas, muackkkkkk, muackkkkkk.

Ehhh, tsss, oigo hablar pero no limpiar.
 
Y uno de los baños lo hemos remodelado para poner una mampara de ducha como le gusta a mi niñaaaaaaaaaaaaaaa.
No sé ni qué hilo es este ni me importaaaa, foreooo veritéeeeeeee, paso de comitésssss mientras espero al bebéeeeeee.
 
Hoy me había sacado una foto empalmado pero me la reservo para cuando nuestro mpverso llegue a las cien [100] páginas.

Joder macho, tú fracachateas en todas partes, joooooder, es increíble lo tuyo. Qué hijo puta eres.


Pues hace un rato me he quedado embobao pensado en que estaba dándole por el ojete a la Meloni y comiéndole ahí todo y me ha salido esmegma de ese prelefa. No sé si masturbarme o esperar a la noche.
 
Joder macho, tú fracachateas en todas partes, joooooder, es increíble lo tuyo. Qué hijo puta eres.


Pues hace un rato me he quedado embobao pensado en que estaba dándole por el ojete a la Meloni y comiéndole ahí todo y me ha salido esmegma de ese prelefa. No sé si masturbarme o esperar a la noche.

Al final no me ha quedado claro si eres clon de ilg, alías Cartón Banks.
 
Que ella no desafía a nadie, solo es la cabeza visible de un equipo formado por un grupo de consejeros detrás, ni poder ni nada. Solo manejará al pelele de su marido, que hará lo necesario para enterrar la cuca en un coño reseco una vez a la semana.

El sentido de la vida en occidente para muchos hombres. Y venga a empujar carritos, primero de deshechos genéticos y luego de la compra, la mirada de los mil carritos, jejeje sí.

Nada, que no lo entienden. Déjalos que camelen con la eterna promesa de la musa de derechas que planta cara al comunismo.
 
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