¿Alguien preguntaba por mí? ¿Quién necesita un guía para llegar al corazón sulfuroso del Horror?
La vida es maravillosa porque sí y más si hay gordas necesitadas con problemas de autoestima y sexo fácil. Y si todo esta concatenación de sucesos afortunados se remata con filantropía y un billete en primera directo hacia el Cielo de los Justos, el héroe de la semana no tiene otra opción que que desenvainar su piruleta del amor y desprecintar las profundidades traumadas de su apadrinada. Te dan consejos, te piden que rescates al ogro de la ciénaga, que la instruyas en afeites y camuflajes femeninos, que la conviertas en una mujer envanecida, encantada de haberse conocido, que la enseñes a fomentar la hiperinflacción vaginal. Correcto, pero primero te la follas y después juegas con ella a My fair lady.
Focaliza, aisla, individualiza, discrimina, resalta. Céntrate en el punto de atención esencial. Es un coño, es bueno en si mismo, es la vida mirándote a través de ese cíclope viscoso e inguinal. Podéis ganar los dos, la caridad debe ser desinteresada pero no es obligatorio que sea estéril, que sea una cosa tonta que tan sólo sirva para repartir el hambre. Es un choco, no lo olvides, una chirla, una conejo rendido. Es tu destino, la voz de Dios llamándote con chapoteos y ecos. Aparta la guarnición, no te comas las patatas, deja la ensalada si no te gusta, pero no desprecies el plato principal, no te comportes como un afeminado melindroso que encuentra reparos insuperables en lo más nimio. Un hombre digno de tener entre las piernas lo que la naturaleza le ha concedido, siempre acude raudo cuando la una mujer brutal y desesperada le reta y le requiere. Hazlo, cumple, dignifícate.
No sudes una gota de más, no prolongues tu erección por encima de tus necesidades. Ella no busca paroxismo sexual, no la interesa una polla de equino lijándola las entrañas, lo que necesita es alzar la voz en las cafeterías, decirle a sus amigas, rodeas en un adiposo aquelarre, "yo estuve allí". Quiere participar del resentimiento universal y el victimismo femenino, quiere conocimiento de causa, contar una historia de amor y abandono, ponerle cara y nombre al culpable. No es su coño el que sufre, es su vida social, aquí está la génesis de la desesperación y tragedia.