Lo de la enfermedad mental es sólo lo que aduce su defensa.
La historía de la fiscalía es ligeramente distinta, si bien reconoce que padece trastornos, dicen que intentó cambiar su medicación varias veces en busca de una solución fácil.
Lo de siempre, si lo hace una mujer está bien, si lo hace un hombre mal.
Entonces supongo que las estadísticas que demuestran que por cada José Bretón hay unas cuantas Lindsay Clancys, nos vienen a decir que el mundo está lleno de mujeres con enfermedades mentales peligrosas que matan a sus propios hijos en mayor cantidad que sus padres.
Eso ya lo sabíamos.
Mira, hay más:
Crecen como setas, será el patriarcado.