La palabra superstición procede del latín super, que significa arriba y stare que quiere decir estar. Las personas que salían vivas de las batallas eran llamadas superstites, ya que habían sobrevivido a sus compañeros y, por consiguiente, estaban por encima de ellos.
A continuación le contamos algunos de los agüeros más comunes para el 31 de diciembre:
-- Para garantizar la prosperidad y la fortuna, báñese con champaña a las 12 de la noche.
-- Cómase con las 12 campanadas de las 12 de la noche 12 uvas: 6 rojas y 6 verdes. Con cada uva se debe pedir un deseo.
-- Póngase ropa interior amarilla, atraerá las buenas energías.
-- Coma lentejas el 31 de diciembre, son buenas para la abundancia.
-- Agradezca a Dios por todas las cosas positivas que tuvo durante el año que concluye.
-- Haga un paquetito organizado con maíz, chocolate, lentejas, sal y azúcar y guárdelo durante todo el año. No le faltará la comida.
-- Para dejar la soltería durante el año que termina se acostumbra sumergirse en el río más cercano. El próximo año encontrará al amor de su vida.
-- Si quiere salir de viaje el año venidero, recorra su cuadra cargando varias maletas.
-- Para garantizar la protección personal, rece a las 12 de la noche el salmo 91.
-- Para la protección del hogar, haga un sahumerio en su residencia, éste puede ir acompañado con una vela blanca para purificar el ambiente.
-- Procure que el 31 de diciembre su casa este resplandeciente. Este día barra de adentro para afuera.
-- Arregle la mesa del comedor para el 31 de diciembre, con uvas verdes, espigas, pan y naranjas, las que se deben comer el primero de enero bien temprano.
-- En general, todo lo que haga este día, para garantizar el bienestar suyo y de quienes lo rodean, debe estar acompañado de pensamientos positivos y una profunda fe en que todo lo que venga será mejor.