Y en la vida real, al igual que temas profundos que no tengan que ver con ella misma. Hoy en el trabajo, coincidí con uno que nos conocíamos un poco pero no solemos coincidir a solas mucho. Eché todo el día con él y hablando de cosas varias, de lo banal y de lo divino, salió una conversación realmente interesante y profunda con distintos puntos de vista sobre Dios, misticismo, sentido de la vida. Nunca podrás abordar esas cosas con una mujer más allá de cinco minutos superficiales y no más que, jo tío, esas cosas me rallan.