Local Hero
Bill Forsyth
1983
Un representante de una petrolera es enviado a un pequeño pueblo en la costa de Escocia con la idea de comprarlo todo para instalar una refinería. Por supuesto la cosa resultará no ser tan sencilla. Una película sencilla, tranquila y emotiva, llena de personajes y parajes a los que acabas por coger cariño. Sin embargo tiene un ritmo extraño y un sentido del humor un tanto difícil de pillar, dos elementos que se combinan de forma que, si estás viendo esta película acompañado, hará que de vez en cuando intercambiéis miradas y os digáis: "¿Qué?". Pero todo eso pasa y le acabas pillando el truco. Merece la pena verla. El final es maravilloso y te hace amar al género humano.
En español le dieron el título de "Un tipo genial", que conserva más o menos el significado del original pero suena a comedia tontuela, cosa que no es.
Le casco un


Es una película excepcional, concrepo en muchas cosas, pero te dejas la moral o no la valoras.
Encájala en los 80, con Reagan, Wall Street, los ejecutivos agresivos, las limusinas, los bistrós de Manhattan y el dealer/broker way of life y te sale la cuadratura del círculo.
Un pijo polla de KNOX O&G con su Porsche Carrera, su apartamento loft de diseño, su novia de catálogo (puta), sus trajes a medida y su curro en el frontoffice es enviado (por confusión) a un pueblecito del norte más aislado de Escocia... a negociar la compra de toda la costa para follársela y montar una mierda de planta marina que joderá todo y es tomado por los catetos/pueblerinos por el Enviado Mesiánico que los va a montar en el dolar/libra esterlina... dinero fácil pero pérdida del lugar de sus ancestros.
Los catetos flipan con la pastuqui y el pijopolla empieza a coscarse de que va a comprar vidas auténticas por la misma mierda artificial que él creía adorar.
Todo ello filmado, editado, musicado e interpretado por actores poco conocidos (salvo un Enorme Burt Lancaster y un excelente Peter Riegart) que acaban viendo que el dinero no da la felicidad, que acaba corrompiendo todo y que la vida pura y sencilla no es cuestión de propiedades banales ni de promesas que jamás se cumplrán.
Sí, es un cuento de hadas que ya ni cabe ni cuenta con hueco donde encajar...
Pero es delicioso, mágico, onírico e inolvidable.
Le das un 6/10.
Yo le casco un 9/10 porque resulta ser una maravillosa metáfora del ser puro frente al falso tener.
Se rodó en Penham (Norte de Escocia) y se siguen manteniendo sus lugares de filmación y la icónica cabina telefónica roja desde donde PR llama a BL para hablarle del trato y de Las Estrellas.
Sí, visité el pueblo hace muchos años.