Pues me ha gustado La Bola Negra. Bastante. Pero me ha resultado tan estética, tan cuidada y tan preciosista que, al final, ha acabado por no emocionarme. Es curioso.
Es como si flipar tanto con lo estético de su puesta en escena me distrajese de los sentimientos que, se supone, me debería transmitir. Que debería haberme hecho llorar, la peli, pero no.
Dicho esto, que solo funciona a título personal, me ha impresionado en todos los demás aspectos. Y, como apunte, me ha flipado la música de Raül Refree...