Yurena 602501643

Fulán Mengánez

Novato de mierda
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10 Ago 2026
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Buenas:

Antes de nada, he visto que hay otro hilo sobre una tal Yurena masajista (Yurena Masaje y mas 696144262) que, por las fotos, creo que podría coincidir. No obstante, como el número de teléfono no coincide y no estoy seguro, abro otro hilo por si acaso. Si alguien tiene claro que es la misma persona, ruego que se me disculpe y que se fusione el hilo (aunque la mencionada experiencia es de 2018, así que tampoco creo que importe demasiado). En fin, voy al lío:

CHICA
Nombre "artístico"
: Yurena
Nacionalidad: Argentina
Edad aproximada: Treintaitantos
¿Fotos falsas o retocadas?: Las fotos son generaciones por IA o fotos reales con IA a cholón (yo qué sé). Por las fotos, uno puede imaginársela quizá más alta o más estilizada, pero aparte de eso, no me llevé ninguna sorpresa desagradable.
Descripción de Cara: Independientemente de los filtros/retoques/IA de las fotos, en persona a mí me pareció muy guapa.
Descripción de Cuerpo: Tiene unos pechos enormes y jugosos, y un culo acorde. Se podría decir que las fotos son una sublimación idealizada de algo que ya de por sí es bello.
Descripción de Carácter: Sumamente educada y amable, y también da buena conversación. Un cielo, vaya.
Fumadora: Yo creo que no.

CONTACTO
Teléfono
: 602501643
Web/Anuncio: Se anuncia en varios sitios; busquen por el teléfono y la encontrarán.
Dirección: Cerca de Manuel Becerra.

LUGAR DE ENCUENTRO
Aire acondicionado/calefacción
: A/C.
Discreción del lugar: Hay un bar cerca, pero si uno no va dando el cante y tiene dos dedos de frente, yo creo que bien.
Valoración de las instalaciones: Piso antiguo en un semisótano, pero está todo limpio y la habitación tiene una cama grande y cómoda, que es lo esencial. El edificio me dio una impresión bastante señorial, como de lugar donde vivía la alta burguesía.

SERVICIO
Fecha aproximada de la experiencia
: El mes pasado.
Tarifa contratada: 60 €, media hora.
Duración real del servicio: Contando la charreta de después, igual un poco más.
Besos: Sí.
Mamada(con/sin protección): Sin.
Cunnilingus: Por desgracia, me dijo que no le gusta.
Griego: No se lo pedí.
¿Repetirías?: Cuando vuelva a Madrid, lo intentaré.

Relato del encuentro:

Estaba yo de visita por los Madriles con unos amigos de por allá, pero se tuvieron que marchar unas horitas antes de lo previsto por unos asuntillos familiares, por lo que se me quedaron unas horitas sueltas antes de tomar el tren de regreso a la terreta. Debo decir que no entraba en mis planes visitar a ninguna meretriz. No obstante, había estado toda la mañana por el centro poniéndome malo con la cantidad de bellezas que se pasean luciendo palmito por la villa y corte, habíamos estado mis amigos y yo de cachondeo con unas cuantas en un bar y, qué quieren que les diga, por la tarde cuando se marcharon empezó a picarme, así que me puse a mirar anuncios de damas que no atendieran muy lejos de donde me interesaba.

Encontré el anuncio de Yurena, leí un par de experiencias mixtas y me propuse escribirle a ver qué tal. Me respondió enseguida, muy simpática y con toda la información. Le hice un par de consultas más, me dio buenas vibras y decidí concertar cita con ella para una hora después.

Como no me conozco demasiado esa zona de Madrid, llegué un poco antes con la idea de tomarme algo no muy lejos y ver dónde era exactamente. Me siento a tomar algo en una cafetería y, cuando quedan unos 10-5 minutos para la hora concertada, le digo que ya estoy por la zona y que me avise sin prisa cuando esté lista. Me responde casi justo a la hora convenida y me dice que vaya. Como ya he comentado antes, hay un bar a un par de portales, pero yo creo que llegando con tiempo y no quedándose de pasmarote en el portal, nadie tiene por qué coscarse ni sospechar nada.

Me abre el portal y acudo a donde me indica. Lo primero que me sorprende es que, en vez de abrir la puerta y esperar detrás como suele ser habitual, me está aguardando bien arreglada con un conjunto de lencería sugerente y su bonita sonrisa para rematar. Entro, dos besos, pasamos al cuarto, un poco de charreta, le pago y le digo que necesito una ducha. Normalmente, a estos encuentros suelo ir como una patena, pero llevaba todo el día por ahí de un lado para otro, hacía bastante calor y no podía volver al hotel porque ya había hecho la salida, por lo que quería ir bien limpio y aseado. Me dice que claro, encantada, y me acompaña al baño donde me doy una duchita refrescante que me sienta como dios.

Mientras me estoy duchando, pienso que no entiendo por qué ha tirado tanto de filtros/retoques/IA para las fotos. La verdad es que a mí me parece una mujer guapísima con un cuerpazo. De hecho, las fotos inicialmente me dieron un poco de mala espina, pero en uno de los diversos anuncios que tiene había un par de vídeos donde se veía al natural, lo que sumado a unos relatos favorables, me animó a contactar con ella. Sinceramente, creo que podría haberse anunciado perfectamente con fotos reales y seguiría teniendo mucho atractivo. De hecho, se lo comenté posteriormente y ella me dijo que el maquillaje hace milagros, por lo que imagino que será una cuestión de inseguridades. No será la primera profesional guapa y con cuerpazo que tira de fotos un poco más retocadas de la cuenta. Supongo que más de una también recurrirá a ese tipo de artimañas por privacidad. Quién sabe.

En fin, a mi regreso, me está esperando en la habitación y empieza el festival. Me dice que me tumbe, ella se me pone encima y saca a relucir esos preciosos y enormes senos que tiene. Nos besamos y me pregunta qué me apetece. Yo le digo que vayamos fluyendo poco a poco y me pone las tetas en la cara. Desde luego, sabe muy bien lo que nos gusta, jajajaja. Procedo a besarlas, acariciarlas y lamer suavemente esos pezones que, al igual que yo, ya se están poniendo a tono. Así, entre besos, caricias y miraditas, ella se va bajando hacia mi soldado que ya está en posición de firmes y empieza con la felación. Yo soy un poco especialito con las mamadas, pero me gustó cómo me la hizo. Después, le pido que pase a una cubana, y esas vistas de mi miembro desapareciendo y volviendo a aparecer entre sus tetas mientras ella me lo lame y me contempla, simplemente, me derriten.

Entonces, le propongo devolverle el favor y bajarme yo a comerle lo suyo, pero me dice que no le suele gustar mucho. Una lástima, porque a mí me suele gustar bastante y pintaba bien, pero qué se le va a hacer, tampoco es ningún problema. Por lo tanto, le pido que me enfunde y pasamos a follar ella encima de mí. Como dato curioso, aunque iba con los pechos al aire, nunca se llegó a desvestir del todo de cintura para arriba. Luego me dijo que no era por complejo de gorda, sino por un pírsin que llevaba en el ombligo, que me dijo que si no, a veces rozaba o se enganchaba y le molestaba, y se destapó para que lo viera. Para quien le pueda interesar, con ese físico con más curvas que el circuito de Cheste, que nadie se espere una mujer ultratrabajada en el gimnasio con un vientre plano y duro, pero no está gorda para nada, por si alguien alberga alguna duda. La verdad es que me cabalgó bastante bien, mis manos no daban abasto para acariciar sus bellos atributos delanteros y a punto estuve de correrme entre los empujones y las espectaculares vistas de las que estaba gozando.

El problema vino con que esa noche había dormido menos de lo que debería porque me despertaron un par de horas antes de la cuenta, la noche anterior —aunque sin excesos— había trasnochado, y llevaba todo el día de un lado para otro. Por lo tanto, a pesar del calentón que llevaba encima desde mediodía y lo bien que me lo estaba pasando con Yurena, el cansancio llevaba un rato haciendo mella. Aún me falta para ser viejo, pero ahí constaté que ya no estoy como cuando era joven, que podía estar rindiendo a tope sin haber dormido o incluso de resaca. En fin, este tipo de experiencias me sirven de aprendizaje y recordatorio para mejorar mi forma física, cuidarme un poco más y, por encima de todo, tomar nota para ir bien descansado a este tipo de citas.

Todo el rollo del párrafo anterior para decir que se me empezó a bajar un poco. Ella se percató y me preguntó qué me sucedía. Le expliqué tranquilamente la situación y le dije que no era por ella, sino por el cansancio de no haber reposado lo suficiente y no haber parado en torreta en todo el finde. Cambiamos un poco de postura, la cosa remonta un poco y le propongo pasar a patas al hombro conmigo de pie a la orilla de la cama, así la puedo ver bien. Accede, pero como la cama es un pelín demasiado bajita para estar del todo cómodo, al poco le digo de pasar a cuatro. Ella me propone en cambio tumbarnos de lado haciendo la cucharita y me parece bien por variar. Estamos así un buen rato hasta que le pido correrme en sus tetas. Ella me dijo que podía acabar en su boca, pero al final, por un pequeño malentendido, fue sobre sus senos. Tampoco tengo un especial fetiche por el FNC, así que sin problema tampoco.

Acto seguido, nos limpiamos y estamos un rato de charreta. Por privacidad, no relataré los pormenores de la conversación, pero sí puedo decir que fue muy agradable e interesante. De hecho, hablando hablando, me di cuenta de que ya se había pasado un poco el tiempo y, aunque ella no hizo en ningún momento gesto o insinuación algunos de cortar y a mí aún me quedaba tiempo de sobra para ir a la estación, decidí poner fin a la cita porque tampoco quería abusar de su tiempo. Así pues, seguimos hablando distendidamente un poco más mientras me vestía y me acompañó a la puerta. Nos dimos un besito de despedida y me marché.

Al no haber estado yo al 100 %, me supo mal que el encuentro no fuera todo lo placentero que pudiera haber sido (de hecho, me djo que le hubiera gustado haberme disfrutado un poco más), pero vamos, que fue culpa mía por calent y por no haber descansado lo suficiente, ya que ella puso de su parte y no le puedo poner ninguna pega en ese respecto. Ya le dije que para la próxima que vuelva a la capi, si tengo algún hueco libre y sigue activa, trataré de cuadrar cita con ella para desquitarme.

En resumen, me parece una mujer muy guapa, tiene un precioso físico rotundo y curvilíneo y, además, es muy maja y agradable. Aunque lo podía haber pasado mucho mejor, lo cierto es que fue un encuentro muy grato. Si ustedes son educados y respetuosos, seguro que sabe tratarlos como se merecen.

Cuídense y cuídenlas.
 
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